Crema de puerro y patata con crujiente de pulpo y aceite de pimentón

56
Crema de puerro y patata con crujiente de pulpo y aceite de pimentón
Crema de puerro y patata con crujiente de pulpo y aceite de pimentón

Cocinar es un arte, pero todo arte requiere saber algo sobre las técnicas y los materiales.

Nathan Myhrvold

Plato para seis personas

Ingredientes

  • 1 kg de patatas
  • 1 dl de aceite
  • 2 puerros
  • 100 g de cebolla
  • 1 litro de caldo
  • 1 dl de nata
  • Sal y pimienta blanca
  • 3 hojas de laurel
  • 100 g de pulpo cocido
  • Pimentón y ajo

Aplicaciones

Como primer plato de comida o cena.

Realización

1. Pelar las patatas y trocear, y lavar en agua. Retirar la parte verde y la raíz del puerro y lavar en agua fría. Trocear el puerro y la cebolla trocearla en dados.

2. En una marmita poner aceite a calentar, echar el puerro y la cebolla, rehogar durante 10 minutos, agregar las patatas, cubrir con fondo blanco, agregar sal y pimienta, hojas de laurel y cocer durante 25 minutos. Retirar las hojas de laurel.

3. Triturar en túrmix, agregar nata y colar por el chino, llevar a ebullición y poner a punto de sabor.

Aceite y pimentón: poner aceite de oliva en una sartén, cuando esté algo caliente echar ajo picado para que coja sabor, agregar pimentón y remover, cuidado no se queme, no debe estar muy caliente el aceite. Cuando esté frío, colar por un colador y reservar en biberón.

Pulpo: pata de pulpo cocido congelado, cortar en rodajas muy finas, dar golpe de horno o sartén con un poco de sal.

Montaje: poner la crema con una jarrita o cacillo en plato sopero o taza, poner rodajas finas de pulpo, unas gotitas de aceite de pimentón. Se puede poner alguna hoja verde pequeña en el centro del plato como elemento decorativo.

Tiempo de realización

1 hora

Presentación

En plato sopero, taza o cuenco.

Consejo

El pulpo debe estar cocido y meter al congelador y cortado para que las láminas sean finas como escamas.

Nota

Cuando se hace el aceite de pimentón no calentar mucho el aceite al dorar los ajos para no quemarlos, da sabor amargo.

Artículo anteriorUna respuesta cristiana ante la ideología de moda
Artículo siguienteRazón del nuevo año santo 2025