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title: "De dos en dos"
description: "Triste puedo estar solo; para estar alegre necesito compañia.—Elbert Hubbard— La alegría es ese elemento especial que le da textura y sabor a nuestra vida diaria. La alegría es un bien..."
url: https://revistaestar.es/de-dos-en-dos/
date: 2018-08-01
modified: 2023-02-28
author: "Antonio Rojas Ramos"
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categories: ["Aunque llueva / El coraje de ser consecuentes"]
tags: ["Revista nº 311"]
type: post
lang: es
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# De dos en dos

> Triste puedo estar solo; para estar alegre necesito compañia.—Elbert Hubbard—

La alegría es ese elemento especial que le da
textura y sabor a nuestra vida diaria. La alegría es un bien expansivo,
necesita compartirse con los demás.

*—Pepe, ¿qué te ha pasado en esa oreja?*

*—Estaba planchando, llamaron al
teléfono, me confundí y contesté con la plancha.*

*—¡Caramba! ¿Y en la otra?*

*—¡Querrás creer que el imbécil volvió a
llamar…!*

Ese estado anímico eufórico que engendra la alegría,
lo contagiamos a todo lo que nos rodea. Hiperbólicamente, Cervantes muestra
esta característica contagiosa de la alegría en el comienzo del capítulo 4 del
Quijote: *La del alba sería cuando don Quijote salió de la venta tan
contento, tan gallardo, tan alborozado por verse ya armado caballero, que el
gozo le reventaba por las cinchas del caballo*.

La alegría tiene un halo expansivo y cálido que se
engendra en el contacto con las personas, y produce una sensación de bienestar
que se refleja en el rostro y anida en el corazón.

Es necesario que nos abramos a la alegría de ser, de
vivir, de compartir; y no deberíamos conformarnos con menos.

La generosidad es constitutiva de la alegría, y por
eso esta tiende a compartir, convirtiéndose en un nexo de unión y en una
impulsora del vínculo social. La alegría hace más fluidas las relaciones
sociales.

La alegría nos hace explotar, es comunicativa, se
irradia. No se puede gozar a solas, sino que hay que compartir con los otros la
fiesta como nos cuenta el Evangelio con el pastor que ha encontrado la oveja
perdida, y la mujer que halla la moneda desaparecida entre el polvo: *Alegraos
conmigo* (Lc 15, 1-10).

Ánimo, pues. Con la alegría de tu corazón puedes
hacer mucho bien a tu alrededor, en medio de una sociedad que vive de alegrías
efímeras y que desconoce, o no quiere reconocer, que la alegría que nunca se
acaba es la que nace en Dios y en él tiene su fin.

*Sepan los que pretenden reconstruir un
pueblo*
—dijo Azorín— *que el primero, el más hondo y fundamental de nuestros deberes
es la alegría*.

Y es que la alegría tiene un componente de bien
social, solidario, porque si el dolor puede bastarse a sí mismo, la alegría,
para ser completa, requiere ser compartida.

Es
importante saber alegrase con quien festeja y no solo saber llorar con quien
sufre. Porque, como escribe el poeta francés Paul Éluard (1895-1952): *no
llegaremos a la meta uno a uno, sino de dos en dos.*
