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title: "El adviento es una aventura: aventúrate"
description: "El adviento es la aventura de nacer de nuevo, prepararnos para volver a nacer, del agua y del Espíritu, dejando atrás lo viejo y caduco."
url: https://revistaestar.es/el-adviento-es-una-aventura-aventurate/
date: 2022-12-01
modified: 2022-11-22
author: "José Luis Acebes"
image: https://revistaestar.es/wp-content/uploads/2022/12/presentacion.jpg
categories: ["Nuestro carisma"]
tags: ["Revista nº 337"]
type: post
lang: es
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# El adviento es una aventura: aventúrate

«**Adviento**» y «**aventura**» tienen la misma etimología (*ad-venire*): lo que ha de venir. En efecto: el **adviento **es el tiempo de cuatro semanas que precede a la Navidad, en el que nos disponemos para la **venida del Señor**. Como una madre prepara el nacimiento de su hijo, así preparamos la **venida **de nuestro Dios, nacido nuevamente en Nochebuena. ¡Es **Dios que viene** a nosotros! Pero no solo en Navidad, sino todos los días, hasta el momento final del feliz encuentro. Por ello el **adviento **consiste ante todo en abrir los ojos y los oídos a sus **venidas**, en captar cuanto nos ocurre de un modo nuevo.

¿Cómo preparar **la venida del Señor** lo mejor posible? Como lo hicieron María y José: en los días previos a la Navidad no se instalaron en Nazaret, se pusieron en camino. Corrieron una gran **aventura**. En lugar de quedarse tranquilos, como parecía demandar el estado avanzado de gestación de María, se dirigieron a Belén. Abandonaron las seguridades de la casa y del entorno familiar, y **se aventuraron**: pusieron rumbo a lo desconocido, allí donde Dios Padre les llamaba por las mediaciones, en este caso el censo de un emperador.

También nosotros estamos llamados a emprender, como María y José, **la aventura del adviento**. Somos impulsados a ponernos en camino, a salir al encuentro del Señor, dejando atrás nuestras seguridades. Y para **aventurarnos**, debemos salir preparados: con las botas bien ajustadas y empuñando el bastón de peregrinos. Ligeros de equipaje, prescindiendo de tantas cosas que el mundo considera indispensables. Con el GPS activado, para no cambiar el rumbo de las **bienaventuranzas**, por oscura que se presente la **avenida**.

Pero el **adviento **es un camino de doble sentido: más que el nuestro buscando al Niño, es el del Señor, que **viene **a nuestro encuentro. **Vino **en la primera Navidad, **viene **en cada Nochebuena (también la de 2022) y **vendrá **un día, en la Navidad eterna del cielo.

Es el camino que recorrió María, como expresó poéticamente el venerable P. Tomás Morales: *La Virgen caminando hacia el Belén de la tierra, y la Virgen caminando hacia el Belén del cielo. La Virgen buscando la navidad temporal y anhelando la eterna (…) Dos **advientos**, dos expectativas de encuentro en la Virgen. Y también dos anhelos de plenitud en nosotros, añorando un abrazo perfecto de duración eterna, una navidad temporal que nos conduzca a la definitiva*.

El **adviento es una aventura**: es **la aventura de nacer de nuevo**. Es prepararnos para volver a nacer, *del agua y del Espíritu*, dejando atrás lo viejo y caduco que nos atenaza —nuestros miedos y desconfianzas, nuestros juicios duros y autorreferenciales— y acogiendo la novedad que el Niño nuevamente nacido va entretejiendo en nosotros: la lógica del amor, la confianza, la esperanza y el servicio a los demás… hasta llegar a la Navidad eterna.

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**El adviento es una aventura: aventúrate**. Con María como guía y modelo no perderás el rumbo. Con ella llegarás a la meta: en la Navidad 2022 y un día en el cielo. La Virgen Madre te enseñará a encarnar las **bienaventuranzas**, ya que ella es **la bienaventurada**: la que *ha creído, porque lo que ha dicho el Señor se cumplirá*.

Y no te olvides de san José: él, que vivió como nadie la **aventura **del primer **adviento**, te custodiará, y no cesará hasta que toda la familia de la Iglesia estemos reunidos con la familia trinitaria en la Navidad **bienaventurada **del cielo.
