El Corazón de Jesús reina en los Cruzados de Santa María

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Peregrinación al cerro en 1989
Peregrinación al cerro en 1989

Por P. Emiliano Manso

¿Cómo se vive la devoción al Corazón de Jesús en la Institución de las obras fundadas por el venerable P. Tomás Morales SJ, en concreto en los Cruzados de Santa María y en su difusión sobre la Milicia de Santa María, en todo el Movimiento de Santa María?

El venerable P. Morales y el cerro de los Ángeles

Es significativo y providencial que el P. Tomás Morales, empeñado de lleno en sus primeros años en el apostolado con los empleados —oficinistas de la banca— mire hacia el Cerro de los Ángeles. Le vemos caminando peregrino hacia el Cerro del Corazón de Jesús. Estaba implicado en un gran movimiento de Ejercicios Espirituales para los jóvenes empleados. Para asegurar la perseverancia del fuego de los ejercicios, se tenía el círculo de estudio los sábados por la tarde donde se reunían todos, y en cada empresa se formaban núcleos de jóvenes para reunirse, ayudarse. Necesitaban una casa, un local propio, pues no era idónea la dependencia de otras instituciones a quienes tenían que pedir usar un local, una vez en un lugar otras en otro.

El Padre vio la conveniencia de tener un lugar propio, lugar de referencia siempre disponible para el encuentro. Y comenzaron la campaña de oraciones y sacrificios que simpáticamente bautizan «lágrimas al botijo», que consistía en hacer el sacrificio de no beber fuera de las comidas en el verano tórrido madrileño. Y hacer el sacrificio de peregrinar desde el amanecer al Cerro de los Ángeles, a 14 km de Madrid, centro geográfico de España, donde se había erigido un monumento al Corazón de Jesús, que fue profanado, dinamitado y la escultura del Corazón de Jesús fusilada por las Milicias rojas, el 7 de agosto de 1936, primer viernes de mes. Esta primera peregrinación era para pedir una casa para fines apostólicos. El P. Morales celebró allí aquel verano de 1947 la santa misa por primera vez ante los restos del monumento destruido (cf. Javier del Hoyo, Profeta de nuestro tiempo, 283).

En los años sucesivos se institucionaliza una peregrinación al Cerro, en el verano, para ofrecer al Corazón de Cristo todo lo realizado en el curso y pedir por los proyectos en los que estaban comprometidos. La casa se encontró y se denominó «Hogar», entonces así simplemente.

La espiritualidad del Corazón de Jesús y los Ejercicios ignacianos

El apostolado base entre los empleados de la banca eran los ejercicios espirituales. Una tanda de ejercicios al mes, con asistencia numerosa. Los Ejercicios Espirituales ignacianos eran la práctica clave del apostolado del P. Morales, jesuita, como fiel seguidor de san Ignacio. Los Ejercicios Espirituales son un método espiritual de conversión, de seguimiento de Cristo y de configuración con él, una propuesta de santidad. Las contemplaciones de la vida de Jesucristo constituyen el núcleo central con una petición, columna vertebral de todas las contemplaciones: «conocimiento interno del Señor para que más le ame y le siga». Petición que se va matizando y adaptando a los misterios que se contemplan.

Pues bien, el culto al Corazón de Jesús fomenta este conocimiento, amor y seguimiento. Como dice el papa Pío XII en su memorable encíclica sobre el culto al Corazón de Jesús Haurietis aquas (15-V-1956), citando un texto de otro papa, Pío XI, en otra encíclica famosa, Miserentissimus Redemptor (8-V-1928): «¿No están acaso contenidos, en esta forma de devoción, el compendio de toda la religión y aun la norma de vida más perfecta, puesto que constituye el medio más suave de encaminar las almas al profundo conocimiento de Cristo Señor nuestro, y el medio más eficaz que las mueve a amarle con más ardor y a imitarle con mayor fidelidad y eficacia?» (nº 8).

Siendo esto así, el P. Morales integra plenamente en su espiritualidad y en el carisma de sus fundaciones la devoción al Corazón de Cristo, el culto al amor de Cristo simbolizado en su Corazón, culto al triple amor: amor divino y amor humano, y este en sus dos dimensiones: espiritual y sensible.

Las peregrinaciones anuales al Cerro de los Ángeles eran una peregrinación al Corazón de Cristo, representado en su monumento, entonces ante los restos de sus ruinas. Todo como un grito silencioso que llama a la conversión, a la reparación, a la conquista espiritual del mundo. Allí en el Cerro estaba la ermita de la Virgen. Ella, camino fácil y seguro hacia el Corazón amante de su Hijo.

Lanzaba a las metas de la santidad, liberándose de la pereza, decaimiento, vulgaridad. La espiritualidad del culto al Corazón de Jesús era no solo un método, sino una vivencia misma de santidad. Recordando la afirmación del papa Pío XII en la encíclica citada Haurietis aquas, «el culto al Sagrado Corazón se considera, en la práctica, como la más completa profesión de la religión cristiana» (nº 29).

La pasión del P. Morales era llevar las almas a Cristo, que los fieles cristianos laicos aspirasen a la santidad. La frase de Jesús en la que define la finalidad de su venida al mundo, de su Encarnación: «que las almas tengan vida y la tengan más abundante» (Jn 10,10), repetida de mil maneras en todas las circunstancias, usada como consigna apostólica y como oración.

El culto al Corazón de Jesús en los Cruzados de Santa María

El P. Morales dejó esta impronta singular de la devoción al Corazón de Cristo en las instituciones por él fundadas. Simplemente apuntamos algunos datos.

—En el libro de las Reglas de los Cruzados y Cruzadas de Santa María, libro en el que se regula el estilo de vida de la Cruzada, dedica la Regla 28 a la consagración al Corazón de Jesús por el Inmaculado de Santa María: como un medio de santificación personal, como un medio de conquista apostólica, como correspondencia al amor de Jesús, manifestado de este modo tan expresivo. Comenzar el día ofreciendo todas las cosas, actividades y persona misma al Corazón de Jesús.

—Los Primeros Viernes son días señalados; se les designa días de «guardia colectiva»; esto comprende una atención mayor al Señor, prolongando la Misa, en ofrenda, en oración, en reparación, en actos de amor fraterno. Este día termina con un rato de oración ante el Santísimo Sacramento expuesto, ante quien se renueva la consagración de los Cruzados, expresada en una fórmula compuesta por el Padre.

—Y el mes de junio, se llega de la mano de María, honrada de modo intenso en el mes de mayo. Todos los días del mes de junio se termina con unas oraciones adaptadas por el Padre, recitando todos la conocida ofrenda ignaciana de los Ejercicios: Tomad, Señor, y recibid…

—Y cómo no recordar las palabras de Abelardo, exponiendo las ideas para la oración mental del día siguiente en los quince días de convivencia de un numeroso grupo de jóvenes militantes, alrededor de ciento y pico, en Villagarcía de Campos, Valladolid, casa de los jesuitas donde aún se respira el fervor y la devoción al Corazón de Jesús que se vivió desde el siglo XVI. Por allí pasaron novicios que después fueron los grandes apóstoles en España del Corazón de Jesús, como el beato P. Bernardo de Hoyos. El tema de la disertación de Abelardo era siempre el amor del Corazón de Cristo, con continuas citas de san Juan de Ávila. En la Cruzada se sigue viviendo esta espiritualidad y los cruzados la difunden a todos los que pertenecen al Movimiento de Santa María.

Los Cruzados como institución hemos acudido en familia al cerro de los Ángeles la víspera de Navidad, para honrar al Corazón de Jesús ganando la indulgencia plenaria del Año jubilar, centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús. Pasando por la Puerta Santa entramos en la Basílica subterránea sobre la que se eleva el nuevo monumento, que se inauguró el año 1965. La imagen de 11,50 metros se yergue majestuosa sobre su pedestal de 26 metros. Uno de los cuatro grupos escultóricos que adornan la base representa a la iglesia militante: nosotros, que estamos integrados en este grupo. En lo más alto del pedestal, en la base de la imagen, unas palabras esculpidas: «Reino en España». Regresamos de nuestra peregrinación con estas palabras grabadas en el corazón; con la duda en la mente de si será verdad y cómo reina en España, pero lo que sí es cierto, gozosamente cierto, es que reina en la Cruzada.