El genio femenino en la ciudad de Dios

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Barbara Jatta
Barbara Jatta
«Es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia […]. Las mujeres están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que ésta desempeña. La mujer es imprescindible para la Iglesia […]. En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino»[1].

Son muchas las mujeres que están siendo promocionadas por el papa Francisco a cargos importantes en la Santa Sede. ¿Por qué?, ¿cuántas son?, ¿qué hacen?

Son cada vez más. Solteras y casadas; madres de familia y consagradas. Viven las realidades diarias (relaciones con sus amigos, estudios de sus hijos, atención a su familia, etc.) con ese sentido femenino de la vida.

Nos asomamos a esta panorámica esperanzadora.

Iniciando procesos

En su exhortación apostólica Evangelii gaudium, el papa enuncia cuatro principios para una acción fecunda. El primero de ellos: «el tiempo es superior al espacio». «Este principio permite trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos […]. Darle prioridad al tiempo es ocuparse de iniciar procesos más que de poseer espacios […]. Se trata de privilegiar las acciones que generan dinamismos nuevos en la sociedad e involucran a otras personas y grupos que las desarrollarán» (n.º 223).

Fiel a este principio, el papa alienta una doble tarea:

1ª. En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino.

2ª. Es preciso profundizar más en la figura de la mujer en la Iglesia. Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer[2].

1. Una presencia femenina más incisiva en la Iglesia, en lugares donde se toman las decisiones importantes.

El número de mujeres situadas por el papa Francisco en puestos de relieve va en aumento. Citamos algunas de ellas:

Barbara Jatta es historiadora del arte. Ha sido la primera mujer nombrada directora de los museos vaticanos (año 2017), que ocupan un puesto destacado entre los más importantes del mundo. Es madre de tres hijos.

Ese mismo año, Gabriella Gambino y Linda Ghisoni, también madres de familia fueron nombradas subsecretarias del dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida[3].

En 2019, Cristiane Murray fue nombrada vicedirectora de la oficina de prensa de la Santa Sede, cargo de especial relevancia, como el lector puede suponer.

En 2020, Alessandra Smerilli, salesiana, profesora de Economía política y Estadística, fue nombrada subsecretaria del dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Humano Integral.

Ese mismo año, Francesca di Giovanni, abogada italiana, fue nombrada subsecretaria para las relaciones con los Estados y organismos supranacionales como la Unión Europea y la ONU. Es la mujer con mayor rango diplomático en la Santa Sede.

En 2021, Nathalie Becquart, misionera de Cristo Jesús y graduada en Ciencias Empresariales, fue nombrada subsecretaria general del Sínodo de Obispos, con derecho a voto en el mismo.

Ese mismo año, Raffaella Petrini, franciscana, fue nombrada secretaria general de la Gobernación del Estado Vaticano, órgano que ejerce el poder ejecutivo en dicho Estado.

2. Elaborar una teología profunda de la mujer.

«Es preciso, por tanto, profundizar más en la figura de la mujer en la Iglesia. Hay que trabajar más hasta elaborar una teología profunda de la mujer. Solo tras haberlo hecho podremos reflexionar mejor sobre su función dentro de la Iglesia»[4].

Esta es la tarea más importante y condición indispensable para no caer en simplismos facilones sobre machismos y feminismos.

Debe ir creciendo una «teología profunda de la mujer» (así la denomina el papa), elaborada por mujeres, desde su condición femenina, desde esos «elementos que diseñan esa femineidad tan necesaria en la Iglesia y en el mundo: fortaleza para arrostrar dificultades, capacidad de lo concreto, disposición natural para ser propositivas en aras de lo más bello y humano, según el plan de Dios, y una visión clarividente del mundo y de la historia —profética— que las ha hecho sembradoras de esperanza y constructoras del futuro»[5].

Sin duda, esta tarea es esperanzadora, pero supone un proceso lento.

Tres sugerencias

1ª: Evitemos quedarnos solamente en la parte funcional del genio femenino. No se trata de aumentar el número de «funcionarias» en la Iglesia. El papa apunta más alto, porque «el papel de la mujer en la Iglesia va mucho más allá de la funcionalidad y eso es lo que hay que seguir trabajando»[6], es decir llevar hasta sus últimas consecuencias la eclesiología de Pueblo de Dios definida en el Concilio Vaticano II, en el que todos los fieles (laicos y sacerdotes, hombres y mujeres) tienen por única cabeza a Cristo y poseen la misma dignidad, la que les otorga el bautismo.

2ª: Evitemos también entender la participación de la mujer en clave dialéctica con el varón. Esos esquemas no caben en la Iglesia. El punto de vista es otro, el de la sinodalidad, que «exige de la Iglesia el fortalecimiento de las sinergias en todos los ámbitos de su misión»[7]. La palabra sinergia encierra esa llamada a la colaboración creativa y al trabajo en equipo.

3ª: Es imprescindible en la Iglesia (como en toda familia) el estilo único de la mujer. Un estilo «mariano»
—dice el papa—, «porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño»[8]. «La Iglesia es “mujer” —reitera Francisco—, su alma es femenina porque es madre, es capaz de dar a luz actitudes de fecundidad […]. Si la Iglesia es madre, las mujeres deberán tener funciones en la Iglesia […]. Sin la mujer la Iglesia no va adelante, porque ella es mujer, y esta actitud de mujer le viene de María, porque Jesús lo ha querido así»[9].

Franciscus dixit


[1] Papa Francisco, entrevista en «Civiltá católica», 21.09.2013. Entrevista de Antonio Spadaro, S.J. al papa Francisco el 19.08.2013.

[2] Id.

[3] Un dicasterio es un organismo de gestión de la curia romana, parecido a un ministerio de nuestros estados.

[4] Papa Francisco, entrevista citada (19.08.2013).

[5] Papa Francisco, Mensaje al Congreso sobre las doctoras de la Iglesia y las co-patronas de Europa (01.03.2022).

[6] Papa Francisco, discurso en la sesión final del Sínodo de Amazonia (26.10.2019).

[7] Papa Francisco: Discurso en la conmemoración del 50 aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos (17.10.2015).

[8] Evangelii gaudium, n.º 288.

[9] Homilía del papa Francisco en Santa Marta (21.05.2018).

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