Jóvenes en la encrucijada

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Joven en un paisaje rocoso de montaña
Juventud con inquietudes.

Por J.J. Urdániz, profesor de Secundaria

Sin duda todos conocemos las variopintas noticias que los medios difunden sobre nuestros jóvenes. Como casi siempre, recordamos más las de tinte negativo, sea por su gravedad o por la insistencia con que se replican en las redes.

Es innegable que el cambio generacional actual tiene unas connotaciones que lo distinguen de otros cambios anteriores. Todo en nuestro mundo está en cambio, en crisis y, en consecuencia, los jóvenes «sufren» (o protagonizan) cambios más llamativos.

Recientemente, en Francia, ha sido apaleado y asesinado un chico de 15 años cerca de su colegio. El primer ministro Gabriel Attal ha reconocido que la delincuencia se rejuvenece cada vez más, pero ha señalado también algo que no podemos pasar por alto que los jóvenes trasladan a la escuela lo que se ve en el resto de la sociedad: pérdida de civismo y mayor violencia en las relaciones entre individuos.

El informe de los jóvenes españoles de 2021 de Fundación Santa María indica que sólo un 4 % considera las Iglesias o centros religiosos como un lugar donde se dicen las cosas más importantes, frente a más de un 30 % que considera que lo son la escuela y la familia. A su vez, muestra que aumenta la influencia de las creencias «espirituales» (no solo religiosas) en su vida cotidiana (desde elegir novio o un proyecto vital a superar dificultades).

Varias encuestas recientes[1] en España destacan la creciente desafección juvenil hacia la democracia y el funcionamiento actual del sistema político, revelan que los jóvenes no se sienten atendidos y escuchados por los políticos y que, además, se autoperciben como sujetos incapaces de proponer soluciones imaginativas a los problemas que padecemos. Les interesa su bienestar individual y del resto «pasan». Incluso, los millennials y los zeta son los más partidarios de «resetear» el planeta aunque fuera a través del apocalipsis: «no nos vemos como ciudadanos de un colectivo interdependiente y con capacidad de acción política, sino como empresarios de nosotros mismos en un mundo en ruinas, del que ya no podemos sacar nada: ni recursos, ni beneficios, ni diversión» (Rodrigo Terrasa en El Mundo Premium, 7 abril 2024).

Esta última frase revela descarnadamente un universo juvenil individualista y de un craso materialismo. Pero, ¿no será que los jóvenes reflejan aumentados, como en un espejo, los valores de los adultos?

También existen otro tipo de jóvenes. Vamos a conocerlos en un instituto público, en primero y segundo de Bachillerato.

Rodrigo es un chico encantador, sencillo, buena gente, de gimnasio diario. Yo creo que se siente un poco huérfano en la vida y su hermano mayor, que le lleva una buena decena de años, es su referencia principal.

—«¿Crees en Dios?», (me espetó un día de excursión, rodeado de sus mejores colegas).

No está bautizado, pero hace poco me confío que le gustaría saber algo de ese Jesús al que siempre ve sonriente y alegre en los dibujos e imágenes. Echa de menos una alegría que no se acabe, sin duda. Le di a leer en un libro divulgativo, que no sé si acabará leyéndolo porque, claro, hoy nuestros adolescentes apenas leen.

Edurne y Valen son muy amigas; bueno, en realidad son la única pareja de su grupo de 25 alumnos. Ambas están muy comprometidas con sus estudios, con el teatro escolar y el voluntariado. Edurne no tiene práctica religiosa, pero cursó Religión toda la ESO. Un día, a solas, me habla de su orientación sexual, se confía. Le hago alguna observación para que reflexione, pero noto que algo se rompe. Tal vez tuve que saber esperar. Valen, en cambio, tiene formación religiosa familiar. ¿Cómo evolucionarán sus vidas?

Julio es especial. De grandísima capacidad intelectual, lee mucho, sobre todo filosofía. Su rendimiento escolar es muy brillante, tanto en letras como en ciencias, y su futuro es una de esas carreras dobles de ingeniería con otra cosa. Tiene un blog donde publica sus reflexiones. Bueno, mucho más, ensayos novelados sobre la soledad, la voluntad, la personalidad… Tiene una herida en su alma, como tantos otros, de orfandad espiritual. Es hijo único y… también la fe brilla por su ausencia, pero es un buscador que todavía confíe mucho en sus «propias fuerzas», ya sabe reconocer que el amor gratuito es la base de una existencia realizada.

Aylén es una «perla fina». Domina varios idiomas y es matrícula de honor en los estudios; es alegre y profunda, sencilla y humilde. Se quiere dedicar a las relaciones internacionales en las instituciones europeas, seguro que lo consigue. Está preocupada por hacer valer el compromiso y las inquietudes de los jóvenes, esa savia nueva, en un mundo en crisis. Como ella sí que lee, le dejo a leer varias cosas interesantes. Al acabar, p. ej., Historia de un alma de santa Teresita me dice que es un personaje inspirador y motivador.

Santi cursó conmigo cuarto de Secundaria. Al curso siguiente, me buscó y me dio una carta en la que me pedía que fuera su asesor o formador en temas de historia que le interesaban y que exponía en su escrito. Como él cursaba ciencias (en la universidad se graduó en Físicas), echaba de menos una formación humanística.

También de Lorena fui profe en cuarto: era una friki de Japón y su cultura. Me la gané por ahí: hizo varias exposiciones sobre un tema que le apasionaba, no solo en su clase, sino en otras de las que yo también era profesor. Se sintió valorada. Al final de curso me regaló un precioso dibujo suyo con temática «japo», claro, y una dedicatoria no menos preciosa.

Jóvenes como estos sin duda ofrecen esperanza y colorido a esa visión, a menudo, de trazo grueso y color opaco que caracteriza cierta opinión pública. Es verdad que el aliento espiritual, propiamente religioso, está bastante debilitado en las nuevas generaciones, pero hay signos que invitan al optimismo.

¿Sabremos esperar con paciencia el momento adecuado, «el kairós» de Dios en sus vidas? ¿Seremos valientes y saldremos a buscarlos con creatividad y mano tendida para iniciar juntos la construcción de un mundo nuevo?


[1]
Informe España 2023 que publica la Cátedra Martín Patino de la Cultura del Encuentro de la Universidad Pontificia Comillas. Informe 2023 sobre valores en Cataluña del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO). Estudio Internacional sobre Educación Cívica y Ciudadana 2022 de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo.

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