Preces al glorioso patriarca san José

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San José
San José

«Sed devotísimos de san José. No dejéis nunca de tenerle grandísima devoción en vuestras necesidades». Así nos insistía el buen y querido monje benedictino, hombre de oración y de Iglesia.

Él regaló a nuestra revista estas hermosas y sentidas preces al glorioso santo, defensor de la Sagrada Familia, para que avivemos nuestra fe y le tengamos siempre muy presente en nuestras necesidades y dificultades, y para que las difundamos. En este mes de mayo -Santa María, seguro, estará encantada por ello- las ofrecemos a nuestros lectores.

San José, llamado el varón justo por el mismo Espíritu Santo.

Asistidnos en nuestra última hora.

San José, angelical. Esposo de la siempre Virgen María:

Asistidnos…

San José, a quien el mismo Hijo de Dios llamó su padre:

Asistidnos…

San José, a quien el Padre celestial hizo participante de su paternidad y de su amor infinito a su eterno Unigénito:

Asistidnos…

San José, jefe de la Trinidad terrestre:

Asistidnos…

San José, padre nutricio del que alimenta a todas las criaturas:

Asistidnos…

San José, salvador del Salvador del mundo:

Asistidnos…

San José, guía de la Luz increada, aparecida a los hombres:

Asistidnos…

San José, director de la eterna Sabiduría venida a la tierra:

Asistidnos…

San José, a quien estuvo sumiso el Hijo del Todopoderoso:

Asistidnos…

San José, a quien sirvió la Reina de los ángeles y de los hombres:

Asistidnos…

San José, a quien la Trinidad deífica asoció el gran misterio de la Encarnación:

Asistidnos…

San José, a quien Dios confió el tesoro inmenso de Jesús y María:

Asistidnos…

San José, cuyos trabajos, cuyos sudores, cuya vida entera se consagró al Dios humanado y a su Madre santísima:

Asistidnos…

San José, modelo de sufrimiento, dechado de virginidad I y volcán de amor divino:

Asistidnos…

San José, príncipe de los patriarcas y el primero de todos los Santos:

Asistidnos…

San José, que en la gloria ocupáis un trono, cerca al de Jesús y María:

Asistidnos…

San José, que en el cielo ejercéis la influencia y el valimiento de un padre con su hijo, y de un esposo con su esposa:

Asistidnos…

San José, protector de las almas vírgenes:

Asistidnos…

San José, espejo del ministerio sacerdotal:

Asistidnos…

San José, ejemplar de la santidad del casado cristiano:

Asistidnos…

San José, defensor de los moribundos en su agonía:

Asistidnos…

San José, abogado de la humanidad en todas sus miserias y necesidades:

Asistidnos…

Antífona

Por todos estos privilegios, méritos y gracias, os pedimos vuestros devotos, excelso y poderosísimo Patrón nuestro san José, que nos alcancéis imitar vuestras eminentes virtudes; que nos asistáis en las varias vicisitudes de esta mortal vida; nos patrocinéis en la hora de nuestro tránsito, y nos presentéis después en el cielo a Jesús y a María. Amen.

De la revista Tierra Santa, noviembre de 1974

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