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title: "Solidaridad"
description: "He de confesaros que es una palabra que siempre me suscita recelos. La tengo asociada al chalaneo, a llevarla como insignia en la solapa de hombre de mundo y de estar a la última. Son palabras de..."
url: https://revistaestar.es/solidaridad/
date: 2018-08-01
modified: 2023-02-28
author: "Santiago Arellano"
image: https://revistaestar.es/wp-content/uploads/2019/04/triste-herencia-1899.jpg
categories: ["Saber mirar"]
tags: ["Revista nº 311"]
type: post
lang: es
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# Solidaridad

He
de confesaros que es una palabra que siempre me suscita recelos. La tengo
asociada al chalaneo, a llevarla como insignia en la solapa de hombre de mundo
y de estar a la última. Son palabras de lucimiento y de escaso compromiso. Y
mira que la definición es bonita: «Actitud de quien participa y presta su apoyo
a las causas, deberes o responsabilidades de otras personas». Y más aún si recuerdo
como sinónimo extremo *fraternidad* y como antónimo *egoísmo*.

Ya sé que todo tiene su causa o concausa. Me sucedió
hace ya algunos años. Mientras el orador nos conmovía el corazón con imágenes
de niños famélicos, ojos de ternura y barrigas hinchadas, la mancebía se
atiborraba de pipas y dejaba el suelo más sucio que las bandadas de estorninos.
Me dije: ¡qué fácil es sentirse unido con los de Biafra, lo lejano y distante!
Esta es la cuestión: la educación actual informa, conmueve; pero no transforma.
Algo semejante me ocurre cuando escucho el griterío de unas masas que se han
solidarizado contra lo que sea, sin importar ni la justicia, ni la verdad
universal o histórica y ¡ay de ti como muestres tu inquietud y suscites alguna
elemental reflexión! La solidaridad se alza en juez y verdugo y deja que sobre
tu cabeza caiga la guillotina.

Solidaridad es palabra
talismán. Y uno con la edad ha aprendido que obras son amores y no halagadora
verbalidad que no llega ni por asomo a convertirse en razón. Los gestos solidarios
se quedan hoy en formas vacías de voceríos interesados.

Vamos a ver la auténtica solidaridad en el cuadro de
Sorolla titulado *Triste herencia* que pintó en 1899.

Sabéis que, como otros pintores, antes de realizar
la obra definitiva, realizan bocetos de pequeñas dimensiones que les permiten
mejorar o hallar genialmente la expresión de la idea previa que pretende
transmitir. El título muy de la época *Triste herencia* no expresa ni
remotamente la idea central. Hay unos niños lisiados o con minusvalías físicas.
Y hay alguien que los lleva al mar, un fraile, con sus hábitos, a pesar del
calor.

!(https://revistaestar.es/wp-content/uploads/2019/04/boceto.jpg)*Primer apunte para Triste herencia. Joaquín Sorolla*

El boceto nos ayuda a entender la genialidad del
pintor. En él escribe «primer apunte para Triste herencia». Vean la diferencia:

Al fondo unas velas cruzan en el horizonte, mar
encrespado, azul verdoso y en la orilla, dentro del agua, manchas agitadas de
color blanco y albero. Sobre la arena, al pie del agua, de espaldas, un fraile
con sus hábitos, contempla y vigila, con actitud hierática. Sin duda el hábito
nos habla de consagración, nos recuerda la existencia de Dios y muestra un
ejemplo de mortificación en esta hora calurosa. Está sin duda implicado, pero
no comprometido.

Mirad el cuadro definitivo. No hay velas en el
horizonte. El mar se ha oscurecido como los hábitos del fraile. Ocre el
horizonte y franjas blancas al aire de las olas. Los niños desnudos son
cuerpecitos, no manchas despersonalizadoras. Lo sublime: el fraile ayuda al
joven lisiado a entrar en el mar. La solidaridad no se puede quedar en
compasión. La solidaridad genuina tiene como cimiento la caridad.
