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title: "11 de febrero: fiesta de la Virgen de Lourdes"
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date: 2025-02-01
modified: 2025-01-27
author: "y otros autores"
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categories: ["Tribuna libre"]
tags: ["Revista n.º 350"]
type: post
lang: es
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# 11 de febrero: fiesta de la Virgen de Lourdes

Por **José Manuel Secades**

**La Virgen confirma el dogma de la Inmaculada Concepción**

***El día 8 de diciembre de 1854, S. S. el papa Pío IX, declaró dogma de fe la Inmaculada Concepción de la Virgen Santísima***, es decir, que la Virgen María no había heredado de nuestros primeros padres el pecado original. **Y cuatro años más tarde, en 1858, la Virgen se aparece a una niña para confirmarlo**.

**Lourdes** era una aldea casi desconocida, al pie de los Pirineos franceses. Cerca de ella se levantan unas rocas en cuya base se abre una gruta a orillas del río Gave. En este entorno se aparece la Virgen 18 veces a una niña de 14 años, **Bernadette Souvirous**, pequeña, débil, ignorante, enfermiza y de familia muy pobre.

La primera aparición tuvo lugar el día 11 de febrero de 1858. La Virgen se aparece siempre con el rosario en la mano y mientras Bernadette lo reza, la Virgen pasa las cuentas del suyo. Así nos hace ver la importancia que tiene rezar el rosario.

El día de la tercera aparición la Virgen le dice: «Hazme el favor de venir aquí durante 15 días, y yo en cambio, **te prometo hacerte feliz no en esta vida, sino en la otra**». Nos anima a recuperar el deseo del cielo, a ser conscientes de que aquí estamos de paso, que nuestra meta es el cielo, que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque en esta tengamos sufrimientos. Bernadette durante 15 días más siguió yendo a la gruta a rezar el rosario.

En la 10ª aparición le preguntaron a Bernadette si la Señora le había dicho alguna cosa y ella respondió: «Sí, la Señora repetía: Penitencia, penitencia, penitencia. Reza por los pecadores». Existe el cielo, pero también existe el infierno —aunque hoy no se hable de él— y la Virgen sufre viendo las almas que se condenan, y para evitarlo nos pide oración y penitencia por ellas.

Aunque Bernadette suplicaba siempre a la Señora que le dijera su nombre: «Oh Señora mía, tened la bondad de decirme vuestro nombre», no obtenía respuesta a esta pregunta. Pero el día **25 de marzo**, fiesta de **la Anunciación**, la Virgen le respondió: «Yo soy la Inmaculada Concepción».

Bernadette no comprendió el nombre que la Virgen le daba, y fue a decírselo al señor cura, quien nunca antes había dado crédito a sus palabras, pero al oír ahora el nombre que la Virgen se daba, comprendió que eran reales las apariciones, y que la Señora que se había aparecido era la Madre de Dios, pues a una niña ignorante como ella, no es posible que se le ocurriera un nombre así.

Desde entonces, en Lourdes se producen muchos milagros tanto físicos como espirituales. Cuenta con una Oficina de Constataciones para ello, compuesta por un equipo de 40 médicos de distintas creencias para evaluarlos. Hasta la fecha lleva declaradas más de 7.000 curaciones inexplicables científicamente, de las cuales 69 han sido declaradas milagro por la Iglesia.

El 16 de abril de 1879, con apenas 35 años, falleció Bernadette, permaneciendo su cuerpo incorrupto desde entonces. Fue canonizada en 1933, como una muestra palpable de la existencia del orden sobrenatural, precisamente porque de todo cuanto sucedió la documentación es exhaustiva y procedente de múltiples fuentes civiles y religiosas.
