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title: "Virgen montañera"
description: "María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña… (Lc 1,39). ¿Por qué multitud de cumbres en toda Europa y América están coronadas por imágenes de la Virgen? ¿Por qué..."
url: https://revistaestar.es/virgen-montanera/
date: 2024-06-01
modified: 2024-06-01
author: "José Luis Acebes"
image: https://revistaestar.es/wp-content/uploads/2024/05/Caelum-Sidereum.jpg
categories: ["Nuestro carisma"]
tags: ["Revista nº 346"]
type: post
lang: es
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# Virgen montañera

*María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña… *(Lc 1,39).

¿Por qué multitud de cumbres en toda Europa y América están coronadas por imágenes de la Virgen? ¿Por qué nuestra geografía aparece sembrada de ermitas y santuarios marianos en sus montañas?

Porque María es la **primera montañera** de los tiempos nuevos, surgidos del nacimiento de Cristo. La primera página del evangelio nos muestra a la Virgen como **alpinista del espíritu**, con Jesús en sus entrañas, en camino hacia la montaña para visitar a su prima Isabel.

María sube **con estilo montañero**:

**Se levanta**. No se deja llevar por la pereza o por la indecisión. Sale de sí misma.

**Se pone en camino**. Las dificultades no la arredran; no se queja. Los caminos de altura no son fáciles: pedregosos, empinados, mal señalizados y poco transitados; para recorrerlos se requiere un esfuerzo continuado. María es maestra de constancia montañera.

**De prisa**. El amor le da alas; se mueve impulsada por el Espíritu Santo.

Su movimiento es un **subir bajando**. Sabe abajarse para ascender: escala para servir, en humildad.

Más aún, María entona **el primer himno de montaña**: el Magníficat. Cuando entra en casa de Isabel canta lo que estaba meditando en su corazón desde el anuncio del ángel, y prorrumpe en una explosión de adoración, alegría y agradecimiento.

Con su canto, María proclama el primer **manifiesto montañero**: la misericordia de Dios «llega a sus fieles de generación en generación (…) derriba del trono a los poderosos y encumbra a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos».

Desde la Visitación María se ha convertido en **guía de montaña** para cuantos la invocamos: es nuestra madre y protectora, y desde la cima custodia nuestros pasos. Como los niños en el parque, jugamos seguros mientras nos sabemos mirados por nuestra madre. Como expresa el dicho montañero: «Cuando en lo alto de la montaña hay un amigo, es más fácil subir». Cuánto más si la amiga es María. Ella nos eleva la mirada y nos acerca al cielo. Como cantamos en un precioso himno montañero: «Nuestra vida camina hacia la altura / de un dichoso y riente paraíso, / que es la vida una excursión / que va a la eterna mansión».

Y al ascender, descubrimos en la belleza del paisaje el **aroma montañero** que deja la Virgen con el Verbo camino de lo alto, como exclamó el montañero del Monte Carmelo san Juan de la Cruz: «Mil gracias derramando / pasó por estos sotos con presura / y yéndolos mirando / con sola su figura / vestidos los dejó de hermosura».

El P. Morales no se cansaba de cantarla y escribía: «María será la **Virgen de las Nieves**, la santa Madre de todos los montañeros del mundo escalando picos, coronando montañas que empujan hacia Dios (…) La Madre de las altas cumbres, de los glaciares y neveros, de los campamentos y albergues, de montañas y mares, de la Campaña de la Visitación».

Como aplicación final: la **Virgen montañera** nos invita a que la dejemos prolongarse en nosotros: saliendo de nosotros mismos, en actitud de servicio, custodiando a los demás y llevándoles al Señor. Es decir, María nos impulsa a vivir con ella una nueva Visitación. Nos acogemos a Ella y le pedimos en una nueva letanía para nuestro verano: ¡**Virgen montañera**, ruega por nosotros!
