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title: "Yo, capitán"
description: "Quiero ser alguien y ayudar a mi familia. Quiero ayudar. Por Jesús Jaraíz Maldonado Italia, 2023121 minutosDirector: Matteo Garrone En el 104.º aniversario del Día Internacional del Migrante y el..."
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date: 2025-06-01
modified: 2026-02-11
author: "y otros autores"
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categories: ["Tribuna libre"]
tags: ["Cine con valores", "Revista n.º 352"]
type: post
lang: es
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# Yo, capitán

Quiero ser alguien y ayudar a mi familia. Quiero ayudar.

Por **Jesús Jaraíz Maldonado**

Italia, 2023
121 minutos
Director: Matteo Garrone

En el 104.º aniversario del Día Internacional del Migrante y el Refugiado el papa Francisco afirmó que el pecado consiste en renunciar a conocer al otro e invitó a superar nuestros miedos para ir a su encuentro, recibirlo, conocerlo y reconocerlo:

El cine también nos ayuda en ese camino de acercamiento al migrante. En *El visitante* (*Estar* 309) conocíamos a un **exiliado político** sirio en Nueva York. Posteriormente, en *El Havre* (*Estar* 313) acompañamos en su indefensión a un **niño inmigrante**. Y en *El médico africano* (*Estar* 327) el protagonista era un **doctor** africano, emigrado a Francia desde Zaire.

Los tres casos nos aproximaban al inmigrante al final de su largo viaje. En *Yo, capitán*, conoceremos su vida en origen y el largo y demasiadas veces mortal viaje desde África hasta la anhelada Europa.

Dakar, Senegal. Seydou y su primo Moussa son dos jóvenes alegres y responsables. Van al colegio, juegan al fútbol y componen canciones. Con dieciséis años también trabajan y ahorran todo para cumplir un sueño: emigrar a Europa para trabajar y sacar a su familia de su precaria situación: «Quiero ser alguien y ayudar a mi familia. Quiero ayudar».

Sin embargo, recorrer miles de kilómetros de desierto a través de Senegal, Mali, Níger y Libia, implica ponerse en manos de tratantes de personas a cambio de sus escasos dólares.

En semejante travesía aflorará en estos jóvenes la nostalgia por el hogar abandonado, el sentimiento de culpa y la necesidad de recibir el perdón de la madre: «La echo muchísimo de menos, solo quiero que me perdone».

La dureza de la prueba y la imposibilidad de una vuelta atrás reforzará más aún su amistad. Ambos darán lo mejor de sí mismos: esperanza frente al desaliento, fortaleza y responsabilidad en los momentos críticos. En ningún caso abandonarán al otro.

Hasta ahí la película. Pero ¿qué ocurre cuando los migrantes llegan a tierra? Hace unos meses observé a grupos de jóvenes africanos —como Seydou y Moussa— deambular durante el día por calles y playas de Las Palmas de Gran Canaria. Ya de noche, patrullas de la policía realizaban controles a esos inmigrantes. Un joven canario me dio un dato: en una de las islas pequeñas, por cada dos habitantes hay un inmigrante africano. Otro canario aportó otro dato: él tiene una empresa de construcción, en la isla hay gran oferta de trabajo en ese sector, pero no encuentra mano de obra disponible. ¡Está prohibido contratar a esos jóvenes inmigrantes! Son alojados y mantenidos, pero ¡no se les permite trabajar!

Ante tal sinsentido, Francisco marcaba el camino al Cuerpo diplomático: «No existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo».

Don Juan José Aguirre, obispo en República Centroafricana, completa: «En Europa y en España tenéis una visión desenfocada sobre las personas inmigrantes. Los 64.000 que vinieron en 2024 a Canarias son los mejores de la clase, los más valientes, los más emprendedores, esos a los que su familia eligió para pasar todas las barreras… Vamos a necesitarlos».
