«Ustedes no tienen nada que transmitir». Estas palabras, pronunciadas por un inspector del Ministerio de Educación francés el día en que el autor empezaba su actividad como profesor de filosofía, fueron el primer desencadenante de que este magnífico ensayo viera la luz. «Lo que se transmite» es, propiamente, la cultura; y el hecho consolidado en estos momentos es que «hemos perdido el sentido de la cultura» hasta el punto de que desde las instancias educativas y políticas es también «rechazada la idea de que los padres puedan transmitir a los niños una concepción del mundo».
Los estudiantes que aspiran a ejercer como profesores en las Ecoles supérieures du professorat et de l’éducation escuchan a diario que «la escuela sigue siendo un lugar de opresión» en vez de un motor de liberación. ¿Liberación de qué? De todo legado cultural y de toda forma de autoridad.
François-Xavier Bellamy (París, 1985) es en efecto profesor de filosofía de instituto. Pero es tal la situación que motiva las reflexiones recogidas en este libro que no ha dudado en mojarse políticamente para promover activamente alternativas viables. Formado en su juventud en el entorno Scout, fue nombrado en 2008 adjunto a la alcaldía de Versalles y encargado de empleo, juventud, enseñanza secundaria y superior, durante doce años. En 2019 fue elegido eurodiputado, cargo que viene desempeñando de forma valerosa y brillante.
Los desheredados trata de la educación, que es vista como «uno de los problemas más graves del presente». ¿La razón?: «No sabemos muy bien en qué consiste educar hoy y los resultados saltan a la vista». Bellamy se refiere a una creciente y continuada desorientación en las políticas educativas y en su aplicación, porque «allí donde la educación fracasa, ¿no es inevitable que la barbarie termine por imponerse?». Lo terrible no es el «choque de culturas» sino «el de inculturas».
Bellamy se pregunta por qué fracasa la educación y responde con contundencia: porque ha renunciado a transmitir la tradición cultural —judeocristiana y grecolatina, así como la genuinamente francesa— que es considerada «corruptora y alienante».
Tras pasar revista a algunos de los síntomas más elocuentes del fracaso del sistema educativo, ofrece una reflexión que va a la médula misma del problema, identifica sus causas y ofrece una línea consistente para alzar una alternativa. Quizás lo más brillante es su reflexión acerca de lo que es realmente la cultura. «Es —afirma— el paso necesario por el cual se realiza completamente nuestra personalidad. No aumenta lo que tenemos sino lo que somos». Se detiene brillantemente a profundizar en el papel de la Lengua —vocabulario, sintaxis, ortografía…—: «Hace falta una lengua para pensar, para obligarnos a hacer explícitas nuestras percepciones e intuiciones. Para decir lo que somos y lo que nos rodea».
Lo tremendo es que nuestros jóvenes se ven desheredados en su identidad y en su conciencia, «les quitamos la oportunidad de ser ellos mismos, de ser libres, de ser, a la vez, auténticamente singulares y profundamente humanos».
Título: Los desheredados. Por qué es urgente transmitir la cultura.
Autor: François-Xavier Bellamy
Ed. Encuentro. Madrid (2018)







