Dibujar, una hermosa manera de dar testimonio

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Por Redacción Estar
José Miguel de la Peña nació en Burgos en 1970. Es diseñador gráfico e
ilustrador, licenciado en Bellas Artes en la especialidad de diseño por la
Universidad Complutense de Madrid. Fundador de “StudioA4”, un espacio
profesional de diseño y comunicación gráfica con valores. Creyente,
practicante, colabora con diversas entidades y asociaciones. Es también
diseñador de la revista ESTAR.
Uno de los trabajos más gratificantes que ha realizado últimamente ha
sido el de ilustrar el catecismo “Testigos del Señor”, por encargo de la Conferencia
Episcopal Española.
¿Cómo surgió la oportunidad de realizar las
ilustraciones del catecismo de la Conferencia Episcopal Española?
Conocía a alguien que trabajaba en la Subcomisión de Catequesis de la
Conferencia Episcopal y me propuso entrar en un concurso cerrado de varias
empresas y profesionales para presentar una propuesta creativa para el segundo
catecismo de la iniciación cristiana “Testigos del Señor”. Mis bocetos de diseño
e ilustración gustaron, y así es como comencé a trabajar en este proyecto.
¿Ilustrar un catecismo supone ser creyente?
Cualquier
dibujante profesional puede ilustrar con dignidad un libro, pero si tenemos en
cuenta que el trabajo del artista está unido frecuentemente a lo emocional,
concluimos que la vivencia de fe aporta, en este caso, un “plus”, sobre todo
para dibujar las escenas que tienen que ver directamente con la vida, la muerte
y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
¿Cómo vives y cultivas tu fe?
Como
puedo… (risas) con mi tipo de trabajo y con familia numerosa, no tengo mucho
tiempo para prácticas piadosas, por eso intento vivir y rezar en la vida
cotidiana; ofreciendo el día a Dios cada mañana, rezando el rosario en los
trayectos o dando gracias a Dios, con mis hijos, al final del día.
Además de lo mencionado, en la actualidad, lo que más me ayuda a vivir
la fe es la pertenencia de mi familia al grupo Santa María. Cada vez veo más
importante pertenecer a una comunidad de vida que te ayude a vivir y compartir
la fe.
Tu vocación profesional, ¿te acerca a Dios?
Ahora claramente sí, aunque, no siempre ha sido así. Las profesiones
artísticas se asocian, a menudo, a posiciones progresistas, radicales o
provocadoras. Cuando eres joven y te internas en este mundillo, tienes
sentimientos encontrados. Solo con la madurez vas descubriendo, sin complejos,
que también se pueden ofrecer trabajos creativos y de calidad que respeten, al
mismo tiempo, tus valores cristianos y tus inquietudes artísticas
La familia, ¿qué lugar ocupa en tu vida?
La familia es lo más importante, aunque yo, a menudo, no sea
consciente de ello. Los artistas estamos siempre en nuestro mundo, con nuestras
cosas creativas en la cabeza. Pero cuando, en alguna ocasión, me he visto
obligado a pasar algún tiempo alejado de mi mujer y mis tres hijos, es cuando
me he dado cuenta realmente de lo que los quiero y de la importancia que tienen
en mi vida.
¿El dibujo creativo es una oportunidad para
evangelizar?

Sí lo es, el catecismo “Testigos del Señor” es una prueba visual de
ello, pero no solo el trabajo del dibujante, también el del ingeniero/a, el del
jardinero/a o el del amo/a de casa. Recordando a san Pedro, debemos dar siempre
razón de nuestra esperanza.