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La Milicia de Santa María en The city – Murcia

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The city - Murcia
The city - Murcia

Por Pedro Castrillo

Ana Iris Simón, una recién conversa, recientemente dio un testimonio de su itinerario personal.

En el pasado 26.º Congreso Católicos y Vida Pública, celebrado en noviembre, Ana Iris hablaba de la Iglesia, y lo hacía con un cariño, con una emoción contenida, con una mirada de niña…, que daba verdadera envidia: «Mi conversión es recientísima. Hace cuatro años que me confirmé. Mi familia era atea militante. El ateísmo, digo yo, es una religión proselitista: es no creer y querer que el resto no creamos. Cuando entré en la Iglesia, veo que muchas personas tienen una visión oscura de ella. Pero a mí me sorprende, porque yo vengo de un lugar frío y desesperado y en la Iglesia siento calor. Mis hijos de 2 y 3 años piensan que lo mejor es tomar zumos en un parking de Mercadona, mientras los adultos vemos el olor a gasolina. Yo, con la Iglesia, estoy como mis hijos, encantada. En la Iglesia veo esperanza».

La Milicia es esto, dentro de un mundo juvenil a menudo tan hostil, virtual y frío. Una familia espiritual, sana y sanadora donde se abren caminos reales de santidad. Se trata de cuidar de cada uno, y de ayudar a cada uno a aprender a cuidar del otro: dar gratis, lo que gratis se ha recibido. La Milicia bebe de la vida consagrada de la Cruzada de Santa María, y mira como misión anhelada a un mundo que está esperando una palabra de esperanza y salvación.

El militante es un joven que disfruta de un zumo en el parking del Mercadona, porque lleva a la Inmaculada en el corazón, y ella transforma su mirada…

Y eso necesitamos para vivir un cielo de fin de semana en el primer trimestre. Nuestro aparcamiento de Mercadona fue Murcia, y nuestros zumos con los que disfrutamos como niños fueron: momentos de convivencia, de oración cuidada, naturaleza, misión, risas, rosario, visita a las carmelitas, entregas-renuncias, disponibilidad interior… Es decir, la vida normal, sin aditivos, la vida de Nazaret. Eso fue suficiente para volver a casa con el corazón lleno, encendido, agradecido…

A continuación, recogemos pequeños testimonios de algunos de los jóvenes militantes que participaron. Falta el de Ramón Ortuño, anfitrión, que nos acompañó y acogió todo el fin de semana. ¡Gracias Ramón! Volveremos a la huerta murcianica pronto.

Adoración

Preparamos unas hojas para ayudar a la gente a rezar, apoyados por los textos de la nueva encíclica del papa Francisco sobre el Corazón de Jesús, y unas tarjetas para invitar en la calle a entrar a la capilla de la adoración perpetua. Hicimos turnos, de manera que mientras unos adorábamos al Señor-eucaristía, otros estábamos invitando afuera. En ese proceso se produjeron algunos rechazos o burlas, pero también sirvió para que personas concretas entraran a saludar al Señor. Y como bien decía el evangelio de ese día: «Bienaventurados los que, cuando por mi causa, sean insultados y perseguidos…».

(Álvaro, Madrid)

La Milicia la construimos todos

En estas convivencias hemos tenido momentos en los que hemos estado juntos compartiendo momentos inolvidables.

El primer día, ya en Murcia, los cruzados y militantes murcianos nos prepararon un juego para que conociéramos las cosas típicas de Murcia.

Además, al final del segundo día tuvimos un momento de compartir lo que habíamos vivido durante la marcha que hicimos por la mañana y en las convivencias en general.

Por último, quería resaltar que estos momentos nos ayudan a comprometernos entre todos para formar la Milicia de Santa María juntos, ya estemos en Madrid, Murcia, Burgos, Pamplona, Cáceres, Perú…

(Dani T., Madrid)

La Milicia está en toda España

Murcia es una zona, la cual podemos decir que está bastante aislada geográficamente de Madrid, pero la Milicia de Santa María es una, por lo que se han hecho unas convivencias en Murcia para apoyar a estas zonas viniendo desde sitios como Madrid, Valladolid y Navalcarnero. No solo hemos apoyado los que hemos ido a Murcia, sino que nos hemos apoyado mutuamente.

Han sido unas convivencias magníficas y espero que haya muchas más allí.

(Joaquín T., Madrid)

Visita a las carmelitas

Para terminar este magnífico The city-Murcia el domingo por la mañana, antes de irnos, hemos tenido la oportunidad de visitar a las carmelitas de Murcia, y tener un coloquio con ellas. Todas ellas conocían muy bien a la Milicia y a la Cruzada gracias a las constante visitas que han hecho los cruzados y militantes de Murcia.

Ha sido la mejor forma posible para terminar. Algo sencillo, muy natural y genuino. Nos hemos presentado y les hemos contado lo que hemos hecho este fin de semana en Murcia, y diferentes actividades de la Milicia. Ellas nos han escuchado con atención e interés ¡Seguro que van a rezar por cada uno de nosotros!

Nos contaron, una a una, cómo discernieron su vocación cuando eran jóvenes, y era maravilloso ver cómo el Señor las había llamado a esta vocación. Salimos muy felices con todo lo que ha pasado estos días en Murcia y con muchas ganas de querer volver.

(David, Murcia)

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