Los caminos de la belleza

Crónica del Foruniver de Verano, 18-24 de julio de 2025

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Grupo de asistentes disfrutando del encuentro Foruniver 2025 en La Rioja.
Asistentes al Foruniver 2025 compartiendo amistad y reflexión sobre la belleza y el arte.

FORUNIVER (Foro Universitario de Verano) es un encuentro de amistad entre profesores, alumnos universitarios y profesionales de diferentes ámbitos —en el fondo y sobre todo, amigos— para reflexionar juntos desde las claves del humanismo cristiano acerca de un tema monográfico de importancia y actualidad.

Un verano más —y ya son unos cuantos desde aquel de 1998 en que FORUNIVER comenzó su andadura— ha tenido lugar en La Rioja una nueva edición de este encuentro de amistad en el que, bajo el título Los caminos de la belleza, nos hemos dado cita para disfrutar de una experiencia extraordinaria. Nos referíamos con ello a la fecunda relación entre el arte y la belleza.

El contenido de este encuentro nos invitaba a disfrutar de una lúcida inmersión en las principales manifestaciones artísticas: literatura, pintura, cine, arquitectura, música…, a cada una de las cuales se ha dedicado una jornada, de la mano de sendos especialistas: el arquitecto José Manuel Almuzara, la pianista y musicóloga Sara Tabuenca, el crítico literario y escritor José Luis González, el pintor Juan José Martín y el experto en cinematografía José Alfredo Elía.

Decía Aristóteles que el arte imita la naturaleza. Es esta, sin duda, una de las maneras más habituales de entender la actividad humana que busca contribuir a la belleza de este mundo y de la vida.

Pero esta solo es una parte de la verdad. El ser humano no solo «imita» con más o menos exactitud lo que contempla. Lo que hace es recrearlo. Y la creatividad siempre implica algo nuevo, una nueva forma, una resonancia interior que se plasma en lo que vemos, escuchamos o sentimos al admirar una obra de arte.

El artista «ve más allá de lo que ve». Capta, adivina incluso, claves de sentido que se revelan a través de lo que contempla o imagina. Y es «ese no sé qué» que percibe en las cosas, pero que está más allá o más adentro, lo que llamamos la belleza. El arte, así pues, reproduce la belleza, pero también la recrea, la des-cubre (la revela) y contribuye a manifestarla.

La armonía y el esplendor de lo real, que nos maravilla y nos eleva, y que el artista tiene el don genuino de captar y recrear a través de su sensibilidad y maestría, no es sólo lo grandioso y espectacular, es también la gracia del instante, que se puede vivir en cierto modo eternamente, ya que en el tiempo puede hacerse presente a través de la belleza algo de la eternidad, de lo que nunca pasará de moda. Merece la pena aprender a gozarnos también con lo humilde y lo sencillo. Y de todo esto hemos tenido una ocasión singular a lo largo de estos días.

El arte nuestro de cada día

El sábado 19, el profesor José Alfredo Elía, experto en cinematografía desarrolló el tema: Educar en la belleza a través del cine. En su exposición, acompañada con una gran cantidad y variedad de ejemplos, se refirió al alma narrativa del cine, en el que pueden compendiarse las virtualidades de todas las bellas artes ya que, en cierto modo, viene a ser una síntesis en la que se dan cita todas ellas.

El domingo 20, José Luis González, profesor de redacción periodística en la Universidad de Navarra y de Lengua y Literatura en enseñanza media, se refirió a La literatura: el interior del cristal y el espejo, haciéndonos gustar la belleza y las virtualidades de la palabra escrita como espejo del alma humana.

El profesor de Arte y pintor Juan José Martín, tituló su ponencia del lunes 21: Pintar, una manera de percibir la realidad, desarrollando también un interesantísimo taller: Lettering, trazos con alma.

Después de tres días, correspondía un cambio de actividad, que los asistentes dedicaron a la convivencia, ingrediente de suma importancia en un Foruniver, ya que no es en el fondo sino un encuentro de amistad. Hubo ocasión para visitar en la cercana localidad de Laguardia la portada policromada de Nuestra Señora de los Reyes, joya del gótico. Además, D. Víctor Jiménez, párroco y deán de la concatedral de Santa María de la Redonda nos obsequió con una sorprendente visita al templo logroñés. Por la tarde tuvo lugar una divertida fiesta taurina en la finca Río Bravo de la ganadería Lumbreras, próxima a Logroño.

Los días 23 y 24 se dedicaron a la arquitectura y a la música, con las aportaciones, respectivamente, del arquitecto José Manuel Almuzara (El hálito divino ‘de y en’ la obra de Gaudí) y de la pianista y musicóloga Sara Tabuenca (La música, ámbito de encuentro). El gozoso colofón del encuentro tuvo lugar con la Shubertiada —encuentro artístico entre amigos—, de la mano de Sara Tabuenca.

Hemos tenido ocasión de pulsar la verdad de las palabras de S. Juan Pablo II a los artistas: «No todos están llamados a ser artistas en el sentido específico de la palabra. Sin embargo, a cada hombre se le encomienda la tarea de ser artífice de su propia vida; de hacer de ella una obra de arte, una obra maestra».

De manera especial hemos querido también rendir homenaje a dos amigos muy queridos, Santiago Arellano y Ana Artazcoz, recientemente fallecidos, que han sido alma e inspiración de los Foruniver durante toda esta andadura. De su mano hemos aprendido a «aprender a mirar para aprender a vivir» y queremos seguir llevando su legado en el futuro junto a maestros que nos hagan disfrutar del encuentro fascinante con la verdad, el bien y la belleza. Seguir haciendo escuela de valores humanos, pensar a fondo nuestro mundo y mejorarlo…

Porque Foruniver es y quiere ser una amistad que crece.

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