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Testimonios juveniles

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Grupo de jóvenes durante una excursión en el campamento de verano de la Milicia de Santa María en Cieneguilla, Lima, Perú
Jóvenes del campamento de la Milicia de Santa María en Lima: «Fue como haber estado con mi familia, una experiencia llena de risas y charlas inolvidables»

Por Eder Falcón

Los testimonios que leerán a continuación son de chicos que han participado en el campamento de verano realizado por la Milicia de Santa María en Lima. Una semana desconectados, para encontrarse con Dios y uno mismo. Fue realizado en el distrito de Cieneguilla a unas dos horas de Lima, ubicado en un valle verde y con cerros imponentes. Un lugar tranquilo y de silencio. Para entender mejor este campamento, se ha propuesto que algunos chicos den su testimonio y ver, así, lo que realmente hizo en ellos y qué es lo que significa la Milicia de Santa María.


Soy Christofer Fashé, un acampado, tengo 15 años y déjenme decirles que el campamento ha sido una experiencia increíble. Todo pasó rápido, fue super divertido y emocionante, donde todos estuvimos juntos desde un inicio a fin, donde formamos lazos de amistad y nos convertimos rápidamente en compañeros de campaña. ¡Lo mejor de lo mejor! Gané el premio a mejor acampado, en donde todos dimos lo mejor de nosotros mismos para competir en distintos ámbitos; al final creo el triunfo fue de todos, ¡Fuimos una familia, siempre estuvimos juntos y apoyándonos los unos a los otros! Siempre unidos, ante todo, sonriendo.


Mi nombre es Gabriel Zúñiga Palacios, un huanuqueño que participó por primera vez en el campamento de la Milicia de Santa María. El campamento, para mí, fue una experiencia inolvidable, lleno de risas y experiencias que nunca hubiera pensado realizar si no hubiera participado en él. Además, celebré mi cumpleaños número 18 en el campamento: a pesar de haber estado lejos de mi familia ese día, pasar mis 18 con la Milicia de Santa María fue como haber estado con ellos, una experiencia llena de risas, emoción y charlas inolvidables. Si debo destacar algo del campamento, sería el estilo de vida que deberían de tener todas las personas, creyentes y no creyentes: la paciencia, la reflexión y la constancia, tres puntos que estuvieron presentes durante toda la semana y que lograron abrir mis ojos para saber qué estilo de vida me gustaría seguir. Gracias, Milicia de Santa María.


Mi nombre es Fredy, soy universitario y esta es la segunda vez que vengo al campamento y, sinceramente, cada vez que vengo me siento más cerca de Dios. Antes pensaba que solo era una experiencia más, pero aquí entendí que Dios también trabaja en mi corazón poco a poco. Este campamento me reconforta, me da paz y me recuerda que no estoy solo, y que siempre puedo volver a Él. Me voy con ganas de seguir mejorando como persona y vivir más las virtudes que aprendí aquí.


Soy Fernando Contreras, tengo 15 años y comenzaré aclarando que fue mi primera vez en un campamento, ¡¡y fue increíble!!, nunca había vivido ese tipo de experiencia, nunca; y vivirla junto a los nuevos amigos que hice ahí fue una experiencia inolvidable. Además, tuve la oportunidad de conocer a personas increíbles como Teodoro, Eder, Javier Segura y Juan Luis, que me ayudaron a encaminar mi rumbo con Dios y me enseñaron muchas cosas, ¡¡me divertí mucho!!, recomiendo mucho este campamento, porque me ayudó bastante a encontrarme a mí mismo y a mejorar mi vida.


Yo soy Piero y el campamento de este año para mí fue de más responsabilidad como apoyo al jefe del campamento. Me ha gustado pertenecer a esa familia en esos días porque fue muy formativo, importante el silencio en nuestra vida, de igual manera para cualquier proyecto de nuestra vida. Me impresionaron mucho los talentos de los jóvenes. También fue importante la cooperación y apoyo a los jefes de escuadras como a los acampados. En el campamento se sintió el amor del Señor en el silencio, en la convivencia, la superación, dejando lo mejor para los demás. Como decía un educador: «Algo así debe ser en cielo».


Mi nombre es Antonio Koakity, soy un chico universitario de 21 años, estudiante de Ciencias Políticas. Este es mi segundo campamento con la Milicia de Santa María y estoy contento de pertenecer a este grupo. Y es que el campamento me ha ayudado bastante en términos de mejorar en mis defectos, en cosas que quiero dejar y en cosas que quiero desarrollar mejor. Este campamento ha sido un reto para mí, y lo he vivido mejor que el primero, ya que me doy cuenta del significado de este grupo, el significado de hacer un campamento y lo más importante, que es conocer más a Dios y a uno mismo. Para mí, el campamento es un camino y lo más bonito es que no es un camino solitario, sino que vas acompañado. He sido jefe dos veces, y me ha ayudado para mejorar y conocerme, para aprender y reflexionar sobre un montón de cosas mientras ayudaba a los acampados y buscaba ayuda. Ha sido un buen inicio de año y marca el comienzo de lo que al menos quiero en este año, es decir, el campamento también es un stop en la vida que va veloz y si no se planifica al final pasa volando. En fin, solo dar las gracias a todos mis compañeros que estuvieron conmigo en el campamento y en especial a la Milicia. Muchas gracias.

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