Inicio Secciones Primera plana Hola, me llamo Pablo

Hola, me llamo Pablo

15
Pablo actuando en un concierto, cantautor cristiano cuya música nace de la oración y busca compartir la experiencia de Dios con los demás
«Canto porque siento que cantando yo me muestro transparente para el que me quiere oír». Pablo, cantautor

«Hola, me llamo Pablo. Soy un chico que le gusta sonreír». Así comienza una canción que compuse en mi adolescencia. Hoy, años después, me doy cuenta de que esos versos siguen explicando perfectamente lo que la música significa en mi vida. La canción seguía así:

«…Escribo si me inspiro / y si no escribo no respiro / todo lo que está dentro de mí. / Y canto porque siento / que cantando yo me muestro / transparente para el que me quiere oír…»

Desde aquellos años, encontré en la música el medio ideal para poner palabras a mi vida; una forma de comunicar esas cosas importantes que quizás nadie pregunta o que no me sale compartir de forma natural. Lo que empezó como un canal para decir a mis amigos y a mi familia que los quería, se ha convertido hoy en el diario de mi vida. Al rescatar mis canciones, rescato también los momentos más importantes que me han ido sucediendo.

En este lenguaje de «cosas importantes», aparece con fuerza un protagonista claro: Dios. Es, especialmente en mi relación íntima con el Señor, donde la música me permite poner palabras a lo imposible. Mi oración se convierte en canción y mi canción se convierte en oración. Han sido muchas las conversaciones con Él que han sido cantadas, aunque se hayan perdido en ese mismo instante.

Quizás por esto, mi parte preferida de todo el proceso es la composición y, si me apuras, la improvisación. Me ayuda a concretar que lo que acabo de vivir es verdad; me ayuda a profundizar en ello y construye la experiencia sobre roca, protegiéndola de mi mala memoria.

Desde el principio, entendí que la música nace con la ilusión de ser compartida. Es un don, un regalo, y por lo tanto no me pertenece. Es en el hecho de compartir donde descubro que ese regalo de poner palabras a lo que el Señor hace conmigo puede ayudar a otros. Ofrezco mis canciones y rezo para que Dios hable a través de ellas.

Para mí, la mayor alegría cuando veo que un tema como Se enamoró de mí alcanza las 150.000 reproducciones, es pensar que mucha gente ha escuchado que Dios está enamorado de ellos. Son miles de oportunidades para que alguien abra el corazón y, por fin, le escuche. La gran satisfacción como «artista» es recibir mensajes de personas contándome cómo una canción les ha ayudado. Es algo que nunca deja de sorprenderme.

Por eso, al terminar de escribir estas líneas, siento que el papel se me queda corto. Creo que la mejor forma de cerrar este artículo es volviendo a mi guitarra para intentar convertir todo esto que siento en una nueva canción:

Canto porque así habla mi alma/ y me descubre los secretos con mi voz
Canto el idioma de mi nada/ desbordado de tanto amor
Canto porque no importan tanto las palabras
canto porque así puedo ser yo.

Quiero ser como este blanco papel.
Quiero dejarme hacer.
Quiero ser tu canción.

Artículo anteriorCrecí de la mano de una Biblia y una guitarra
Artículo siguienteEl Grupo Puerta Abierta
Logotipo azul de la revista Hágase Estar
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.