Pedro Manuel Castela fue un militante extremeño del bonito pueblo de Malpartida de Cáceres que desde que, conoció la Milicia de Santa María, se entusiasmó con su espíritu y a él le dedicó toda su vida.
Para Marcelo González, «Pedro Manuel Castela fue un sarmiento que germinó en la tierra, soleada y austera, de la viña del Señor. Brotó de una vieja cepa en el campo que la Cruzada-Milicia de Santa María sembró en el tiempo de gracia de los años setenta».
Diego Plata, lo define así: «Alegre. Buena persona. Buen amigo. Cuando nos convirtamos en recuerdo, ojalá sea en el buen recuerdo que nos ha dejado a todos los que hemos tenido la dicha de compartir con él. In memoriam».
El 17 de febrero de 2024, Pedro fue llamado a la casa del Padre, se apagó su luz en la tierra a los 66 años, pero su ejemplo de creyente convencido y practicante, nos sigue iluminando con un esplendor invisiblemente radiante (A. Rojas).
Los que lo conocieron más íntimamente, han querido honrar su memoria con un pequeño librito con opiniones de algunas de las personas más cercanas a Pedro.
Publicación en formato PDF.







