Familiar Encuentro Misionero de los sacerdotes españoles de la OCSHA en Hispanoamérica

14
Reunión sacerdotes OCSHA (Foto de Álvaro Tejero)
Reunión sacerdotes OCSHA (Foto de Álvaro Tejero)

El pasado mes de enero de 2023, la acogedora casa de espiritualidad de San José de Cluny del distrito de Magdalena del Mar, Lima (Perú), se convirtió en el hogar de los misioneros de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA). Entre ellos, varios obispos como monseñor Rafael Escudero, obispo prelado de Moyobamba (Perú), y otros de Argentina y Ecuador. A ellos se sumaron, uno de los días del encuentro, los obispos españoles Mons. Jesús María Aristín, de Yurimaguas y Mons. Javier Travieso, de San José del Amazonas.

 El embajador de España en Perú, don Alejandro Alvargonzález, también estuvo presente en otra jornada. Dentro del programa del encuentro se hizo la visita cultural —con todo el sentido de una peregrinación tras las huellas de los santos peruanos— al centro de Lima, especialmente la catedral, donde fueron guiados por el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, compañero de estudios en Roma de monseñor Demetrio, obispo de Córdoba (España); de allí pasaron a la basílica de Santo Domingo y al convento de San Francisco, para culminar en el santuario y monasterio de las Nazarenas, donde se detuvieron a rezar ante la imagen del Señor de los Milagros.

A lo largo del encuentro se trataron temas como la situación política y religiosa en Perú, el ejercicio ministerial durante la pandemia, y la labor misionera en América. El miércoles pude presentar mi libro «Perú, Tierra ensantada» (Conferencia Episcopal Peruana, Lima 2022) y obsequiárselo a los participantes por gentileza de la organización. El jueves por la mañana lo dedicaron a la oración en retiro y a compartir sus experiencias, especialmente las de los sacerdotes españoles en Perú, como Antonio Javier Reyes y Nicolás Rivero. Por la tarde, el encuentro se abrió a cuantos misioneros religiosos y laicos pudieron hacerse presentes, viviendo un momento entrañable de comunión con testimonios de todos los misioneros. Posteriormente, se habló acerca de la situación actual de la Iglesia española, la OCSHA y la ONG Misión América, culminando con la celebración eucarística.

En el encuentro se contó con el mensaje especial de Mons. Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, representante de los cien obispos de España, quien explicó el sentido de la presencia de los sacerdotes de la OCSHA y la preocupación de los obispos por esta valiosa misión.

Por su parte, don José María Calderón, secretario de la Comisión Episcopal para las Misiones y cooperación con las Iglesias de la CEE (Conferencia Episcopal Española) hizo presente al presidente Mons. Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona, y la secretaria Mary Carmen, que sufrió la muerte de sus padres, y agradeció la colaboración y presencia de todos. Habló de 10.000 misioneros españoles en el mundo, de los cuales 635 sirven en el Perú, la nación del mundo con mayor presencia de misioneros de España. Específicamente de la OCSHA están 170 en Hispanoamérica, algunos de ellos obispos en Argentina y Ecuador.

La OCSHA nació el 4 de junio de 1949 por iniciativa de la Junta de los Metropolitanos de España, antecedente de la Conferencia Episcopal, con el propósito de paliar la escasez de sacerdotes que sufrían una gran parte de las diócesis de América Latina. Los sacerdotes de la OCSHA mantendrían su vinculación a su diócesis de origen, la Iglesia que los había enviado, mientras desarrollaban su labor misionera en la Iglesia de acogida. Como sacerdotes Fidei Donum, según la expresión consagrada por Pío XII en la encíclica Fidei Donum de 1957, hacían que la iniciativa misional partiese también de las diócesis y no en exclusiva de las órdenes y congregaciones religiosas, haciendo de la tarea misional un esfuerzo universal de la Iglesia.

Los servicios y ministerios fueron tan múltiples como lo son los de todo sacerdote diocesano o párroco. De este modo, algunos actúan como simples párrocos, otros como formadores de seminarios, o incluso vicarios episcopales. Muchos de ellos murieron aquí en América, otros regresaron a España para no volver, otros volvieron, algunos abandonaron el sacerdocio y hasta llegaron a participar en la guerrilla y movimientos de liberación; su trayectoria se confunde y entrelaza con la de las naciones que les acogieron, cada una de ellas con una historia particular, pacífica o conflictiva según las épocas.

En el Perú, por ejemplo, participaron de lleno en la Misión de Lima convocada por el cardenal Landázuri para aplicar el Concilio Vaticano II. Un hito fundamental para la OCSHA fue el Concilio Vaticano II, oportunidad mundial para darse a conocer y establecer contactos. De hecho, al empezar el Concilio, estaban presentes 672 sacerdotes de la OCSHA en América, en 124 diócesis y 17 países, además de 5 diócesis norteamericanas y habían sido visitados 124 obispos in situ.

Debo culminar agradeciendo por los numerosos gestos de gratitud hacia todos, especialmente a los organizadores, por su participación en varios programas televisivos para PAX TV y Radio María. Aunque solo he podido estar en dos momentos en las reuniones, he podido palpar esta formidable realidad que suponen los misioneros españoles en Hispanoamérica, particularmente en el Perú; el gozo del encuentro manifestado en los valiosos testimonios y la preocupación de seguir viviendo en comunión y con nuevas vocaciones que aseguren el relevo de los veteranos. ¡Rogad, pues, al dueño de la mies, que envíe obreros a su mies!

Artículo anteriorTener los pensamientos de Cristo
Artículo siguienteNewt y Callista Gingrich: Dios entre políticos