Javieradas 2013

13
“Id y haced
discípulos…”

Miles de
peregrinos rezan por el Papa ante el castillo de Javier, en Navarra

Las Javieradas siguen siendo un encuentro de fe que
convocan a hombres y mujeres de todas las edades y orígenes. Casi 30.000
peregrinos se dieron cita a los pies del Castillo natal del patrono de las
misiones, el 10 y el 16 de marzo, desafiando en muchos casos la distancia, la larga
caminata y las inclemencias del tiempo.

En la homilía de la primera de las dos celebraciones, el
Arzobispo de Pamplona y Tudela, Mons. Francisco Pérez, trazó un paralelismo
entre el camino que lleva a la basílica y castillo de Javier con el camino de
regreso emprendido por el hijo pródigo hasta la casa de su Padre: “Es el Señor quien
nos espera, quien ha puesto en nuestro corazón la decisión de acercarnos a Él, porque
es quien de verdad nos ama. La relación del padre con el hijo pródigo nos
introduce en un profundo misterio sobre la naturaleza del hombre y la
naturaleza de Dios. Dios nos busca, nos espera, pero no nos obliga, no nos quita
nuestra libertad”.
Penitencia, oración, reconciliación… No faltan momentos de
dureza, pero también los hay para el caminar en silencio, buscando la sintonía del
alma con su Hacedor y Redentor. La Javierdad es también un camino de amistad fraterna
que recuerda al camino de la vida.
La segunda peregrinación contó con la llamativa presencia
de más de 3.000 jóvenes madrileños, acompañados por su Arzobispo, el cardenal
Ruco Varela, que presidió la celebración de la Eucaristía.
En todos fue unánime la petición por el nuevo pontífice Francisco,
a quien el Señor ha llamado en un difícil momento para la humanidad y para su
Iglesia.
En torno a la figura del pastor universal, jesuita como
el propio Francisco Javier, los peregrinos vivieron un momento de intensa comunión
eclesial.
Obedientes al Papa, no dejaron de cumplir con su petición:
rezar por él.