12 de octubre: festividad de la Virgen del Pilar

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Por José Manuel Secades

Es la fiesta patronal de Zaragoza y de la Guardia Civil. Se declaró patrona de Zaragoza a la Virgen del Pilar el 27 de mayo de 1678.

«El Pilar» es también la Fiesta Nacional de España o Día de la Hispanidad. En ella se conmemora la efeméride histórica del Descubrimiento de América por parte de España. Sucedió el 12 de octubre de 1492 cuando las naves de Colón llegaron a una isla en las Bahamas bautizada con el nombre de San Salvador. El descubrimiento de América fue de trascendental importancia para España, para Hispanoamérica y para todo el mundo, iniciando un periodo de proyección evangelizadora, cultural y económica sin precedentes.

Historia

La tradición de la fiesta del Pilar empieza en el año 40, cuando el apóstol Santiago el Mayor, hermano de san Juan e hijo de Zebedeo, entró en Celtiberia para predicar la palabra de Dios a los habitantes paganos. Mientras viajaba por tierras aragonesas, desanimado por los escasos resultados, en la noche del 2 de enero del año 40 de la era cristiana, se le apareció en Zaragoza la Virgen María —cuando todavía moraba en Jerusalén— para consolar y animar al apóstol que a las orillas del Ebro predicaba el Evangelio.

La Virgen le pidió que construyera una iglesia en el pilar de mármol donde estaba de pie y desapareció, pero el pilar permaneció, y en este mismo lugar Santiago cumplió su deseo.

Los primeros cristianos edifican con Santiago una capillita de dieciséis pasos de longitud por ocho de anchura. En el siglo II la capilla primitiva se amplia, y en el año 313 se convierte ya en un templo apto para el desarrollo de un culto más amplio y solemne.

Fruto de las grandes peregrinaciones y de la visita que el rey Carlos II realiza a Zaragoza, fue el engrandecimiento del templo. Se puso la primera piedra del templo actual el día de Santiago, 25 de julio de 1681. El rey Fernando VI en 1750 nombró arquitecto del Pilar a Ventura Rodríguez. El 10 de octubre de 1872, en una ceremonia solemnísima, el arzobispo de Santiago, cardenal García Cuesta, consagró la nueva basílica.

Milagros

En 1438 se escribió el «Libro de milagros» atribuidos a la Virgen del Pilar, lo que contribuyó al fomento de la devoción hasta el punto de que, en expresión del rey Fernando el Católico, «creemos que ninguno de los católicos de occidente ignora que en la ciudad de Zaragoza hay un templo de admirable devoción sagrada y antiquísima, dedicada a la purísima Virgen y Madre de Dios, titulada Santa María del Pilar, que resplandece con innumerables y continuos milagros».

Entre otros se relata el referido como el cojo de Calanda, uno de los milagros más documentados de la historia, pues tiene un acta notarial —que se conserva en el despacho del alcalde de Zaragoza— firmada por los médicos, enfermeros y testigos del suceso.

«En el pueblo aragonés de Calanda, entre las diez y las once de la noche del 29 de marzo de 1640, sucedió un hecho extraordinario. Por intercesión de Nuestra Señora del Pilar, al joven campesino Miguel Juan Pellicer le fue restituida de modo repentino la pierna derecha, que le había sido amputada hacía ya más de dos años y que estaba enterrada en el cementerio del hospital».

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