¡A la calle!

Papa Francisco: 10 años de Iglesia en salida

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Papa Francisco, Iglesia en salida
Papa Francisco, Iglesia en salida

El papa Francisco fue elegido el 13 de marzo de 2013, hace ya diez años, una década potenciando una Iglesia en salida. La Iglesia en salida, en la calle, siempre existió: sacerdotes, diáconos, laicos, religiosos, hombres y mujeres de la Iglesia, siempre han estado en las calles; ahora lo que quiere el papa Francisco es actualizar esa acción con animaciones e interpretaciones de actualidad, con palabras comprensibles para todos.

El papa va creando un vocabulario propio. Él llama a la Iglesia católica: «Iglesia que se mueve», «que hace opción por los últimos», «que va a la periferia», «que sale de sí misma», «que anda por la calle (a los “sacerdotes callejeros”)», «Iglesia enteramente misionera», «hospital de campaña», «la Iglesia no es una ONG», etc. La Iglesia en salida, a la escucha de las inquietudes de la gente de la calle, siempre con alegría.

Teniendo en cuenta que la Iglesia la formamos todos los bautizados, todos: jerarquía y fieles, consagrados y laicos de a pie, todos debemos actualizarnos para ser misioneros en las calles.

Sin disminuir un ápice la responsabilidad de actualizarse del estamento clerical, quizás ha llegado el momento de los laicos, esos creyentes bautizados que deben capacitarse para conocer las leyes sociales, la economía social, los deportes y ocios, la política… Capacitarnos para saber defender los derechos y libertades de los más pobres, y anunciar la buena nueva a los más poderosos.

Una Iglesia en salida tiene el desafío de transformar un laicado pasivo en el laicado que necesita la Iglesia misionera del papa Francisco. Un laicado que no se quede solamente en los temas eclesiales, sino que también afronte las problemáticas sociales, políticas y económicas de la sociedad, porque la Iglesia debe ir a los sindicatos, a las cooperativas, a la sociedad civil, a los consumidores, a las ONG. Todas estas realidades tienen problemas y la Iglesia debe escucharlos y proponer sus soluciones.

Hoy, dentro de la Iglesia católica, se dan pocas formaciones laicas independientes y autónomas, capaces de actuar en la sociedad como asociaciones de derecho civil y de defender, dentro de esa sociedad, los valores cristianos.

Una Iglesia en salida pobre, para los pobres —sin olvidarse de los menos pobres— parece ser el desafío de la pastoral del pontificado del papa Francisco. Venga, pues: ¡A la calle!

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