Camino de la Peña de Francia

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Camino de la peña de Francia
Camino de la peña de Francia

Cerro Milano es un pequeño grupo cacereño de aficionados a la naturaleza, en especial a la montaña. Solemos realizar una salida un sábado al mes. Ese día, poco después de iniciada la marcha, nos detenemos en un paraje acogedor para recibir unas ideas que nos ayuden a reflexionar en silencio durante la subida. Aprovechamos el resto del día para convivir y fortalecer nuestra amistad. Finalizamos la jornada en un bar del pueblo más cercano. Allí uno de los participantes comparte una experiencia sobre la que intercambiamos impresiones.

El pasado otoño, al terminar una marcha por la Sierra de Barco de Ávila, nos planteamos una nueva actividad: en los próximos meses realizaríamos un camino de peregrinación cercano a nosotros, que también discurre por montañas y a la vez es un gran desconocido: el Camino de la Peña de Francia.

La devoción a la Virgen de la Peña de Francia se remonta al siglo XV. Su santuario está enclavado en el risco más elevado de la Sierra de Francia, de 1728 metros de altitud, en el suroeste de la provincia de Salamanca.

Los peregrinos que se dirigían desde tierras andaluzas o extremeñas a Santiago lo hacían por el Camino Mozárabe, siguiendo la romana Vía de la Plata. Al salir de Extremadura y entrar en Castilla tenían la opción de «acercarse» para saludar a la Virgen de la Peña de Francia.

Este itinerario de peregrinación —al norte del Sistema Central y al oeste de la Vía de la Plata— comienza en Puerto de Béjar y, con una longitud de 73 km, discurre por las montañas del sur de Salamanca. El peregrino contempla en su recorrido bellos paisajes en los que se suceden bosques de castaños, robles, madroños… También deberá cruzar tres ríos. Y se sumerge en la soledad de sus caminos. Puede transcurrir horas sin que el caminante se encuentre con otro senderista.

Los pueblos de esta ruta se caracterizan por su tradicional arquitectura serrana y su mermada y envejecida población. En la Edad Media fueron tierras de frontera del Reino de León con Castilla al este y con los musulmanes al sur.

En Cerro Milano programamos una ruta de 66 km repartida en tres etapas, con una duración similar entre ellas.

Octubre. Comenzamos en Casa Adriano, cerca de Puerto de Béjar y, descendiendo en paralelo al río Cuerpo de Hombre, terminamos en Valdelageve. Ese día pasamos por las poblaciones de Peñacaballera y Montemayor del Río, donde nos detuvimos a visitar su estratégico castillo. Al final de la jornada un taxi de Montemayor nos llevó al punto de origen.

Noviembre. Partimos de Valdelageve y finalizamos en Madroñal de la Sierra. Cruzamos los ríos Cuerpo de Hombre, Alagón y Francia. Y callejeamos brevemente por las poblaciones de Sotoserrano y Cepeda. Aquí aún se conserva el pórtico del Hospital de Peregrinos del siglo XVI. El mismo taxi nos llevó de regreso a Valdelageve.

Febrero. Iniciamos la última jornada en Madroñal de la Sierra, callejeamos por Monforte de la Sierra, y atravesamos La Alberca, no sin antes visitar su iglesia parroquial y disfrutar de su animada Plaza Mayor. Desde allí afrontamos la subida al santuario. Al coronar la Peña un joven domínico nos guio por las dependencias del convento y la iglesia. Nos aportó información muy enriquecedora: hay indicios de presencia cristiana en la Peña desde el siglo V, tres antes de que comenzase la invasión musulmana. Y diez siglos antes de que Simón Vela encontrase en 1434 la imagen de la Virgen oculta en una oquedad. Finalizamos la Peregrinación participando en la eucaristía. En el santuario pudimos leer el poema que un peregrino dedicó a la Virgen:

A tu peña he de subir,
clavel de la tierra charra,
pues no me quiero morir,
sin verte otra vez la cara.

Además del taxi/furgoneta de Montemayor, recurrimos a otro taxi de Mogarraz para regresar a Madroñal de la Sierra. Respecto a la primera jornada, el número de participantes se había ampliamente duplicado. Y varios peregrinos más no pudieron participar.

En una breve reunión final en la sacristía del santuario los participantes intercambiamos impresiones sobre el conjunto de la peregrinación. Destacamos tres ideas, a modo de conclusiones:

1) «No es tiempo de dejarse anestesiar por el clima individualista de hoy» (P. Francisco). Frente al individualismo actual, que aísla y empobrece, caminar en grupo nos enriquece y multiplica los resultados. Hubiese sido muy difícil que uno de nosotros se hubiera animado a realizar esta peregrinación en solitario, problemas de desplazamientos y desconocimiento de las rutas a seguir.

2) Esta peregrinación es un símil de la vida: en cada encrucijada del camino un poste con la silueta de la Virgen nos marcaba la senda segura. Aunque en ocasiones no pareciera ser la ruta correcta (al salir de Madroñal de la Sierra la lógica humana sugería que había que optar por el camino que subía, pero la señal indicaba, en cambio, que había que bajar para más adelante seguir subiendo).

Camino de la peña de Francia
Camino de la peña de Francia

3) En nuestras manos está ayudar a recuperar y potenciar tantos caminos centenarios de fe y peregrinación para evitar que se pierdan en el olvido. Por su gran riqueza paisajística, cultural y espiritual las antiguas rutas de peregrinación continúan ofreciendo un gran atractivo en nuestros tiempos de prisas, ruido y superficialidad. También para los jóvenes. Dos titulares de internet lo confirman. Uno: «Joven malagueña hace el camino desde Galicia a Jerusalén». El otro: «Dos jóvenes francesas recorren 1600 km viviendo de la providencia».

También estos nuevos tiempos pueden discurrir por esos viejos caminos. Y hay multitud de ellos esperándonos: Guadalupe, Javier, Lebaniego, Ignaciano…

Con esta crónica pretendemos animar al lector a vivir su propia experiencia personal, en familia o en grupo. A lo largo del camino hay alojamientos rurales que posibilitan enlazar las tres jornadas. En el siguiente enlace adjuntamos datos de interés para quien se anime a hacerlo o a difundirlo.


Peregrinación a la Peña de Francia en tres etapas

La ruta de 66 km, aproximadamente, discurre por el sur de la provincia de Salamanca, al norte del Sistema Central y al este de la Vía de la Plata.

• 1ª etapa: 22 km
• 2ª etapa: 25 km
• 3ª etapa: 19 km

Al ser una ruta lineal, no circular, debemos pensar en cómo nos trasladaremos del punto final al punto de salida, donde aparcamos los coches.
La solución más eficaz es contratar un taxi de la zona. Nosotros estuvimos encantados con Justo.

  • Justo Pérez Gómez (Montemayor del Río) 639 37 11 11
  • Fernando (Mogarraz) 679 32 57 21

1ª Etapa: de Puerto de Béjar a Valdelageve (22 km)

Tiempos:

• Tiempo total: 8 h. 30 min.
• Tiempo de marcha: 5 h. 30 min.
• Tiempo de paradas, descansos y visitas: 3 h.
• Añadir el tiempo que tarda el taxi en recorrer los 21 km de Valdelageve a Casa Adriano: 30 min.
• Más el tiempo de la tertulia final.

2ª Etapa: de Valdelageve a Madroñal (25 km)

Tiempos:
• Tiempo aproximado total de la ruta: 8 h.
• Tiempo de marcha: 6 h. 30 min.
• Tiempo de paradas, descansos y visitas: 1 h. 30 min.
• Añadir el tiempo que tarda el taxi en recorrer los 18 km de Madroñal a Valdelageve: 30 min.
• Más la tertulia final.

3ª Etapa: de Madroñal a la Peña de Francia (19 km)

Tiempos:
• Tiempo total de la ruta: 6 h. 30 min.
• Tiempo de marcha: 5 h.
• Tiempo de paradas y descansos: 1 h. 30 min.
• Más misa, visita y tertulia: 2 h.
• Añadir el tiempo que tarda el taxi en recorrer los 23 km de la Peña de Francia a Madroñal: 30 min.


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