Perú, tierra ensantada: santos, beatos, siervos de Dios

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Perú, tierra ensantada
Perú, tierra ensantada

(Del prólogo de monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM, arzobispo metropolitano de Trujillo, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano — CELAM).

Todos los peruanos recordamos con gratitud la visita del papa Francisco, quien en enero del 2018 nos alentó a seguir su huella en esta tierra que —bellamente— denominó «tierra ensantada»: «La reserva más linda del pueblo peruano son los grandes santos que marcaron Latinoamérica, construyendo la Iglesia, trabajando por la unidad y en esperanza».

¿Qué significa que santa Rosa de Lima y san Martín de Porres marcaron la fe de América Latina? Que sus vidas han servido de ejemplo para millones de personas. Rosa y Martín encarnaron a Cristo de modo sencillo y gozoso. Sus imágenes, sus nombres siembran la geografía de América Latina facilitando en los fieles su devoción. A través de cofradías, asociaciones, instituciones, los valores personificados en ellos como la coherencia, la hermandad, la alegría dinamizan la vida de un continente impregnado por la fe y la caridad cristianas.

Desde el siglo XVII han trascendido las fronteras nacionales del Perú que los vio nacer o actuar. Rosa fue la primera santa de América, Toribio de Mogrovejo es patrono de todos los obispos de América, Martín es patrono mundial de la justicia social, Francisco Solano vivió en Bolivia y Tucumán, y tiene gran arraigo en el mundo franciscano y artístico musical, hasta el de perfil más bajo como Juan Macías tiene miles de devotos entre los emigrantes del mundo (…).

Al igual que hay personajes universales que marcan la trayectoria histórica, los santos son los hitos, los referentes, los paradigmas del cristianismo en el Perú; en ellos, encuentran sus connacionales el modo concreto de ser discípulo y misionero de Cristo, de amar a Dios por entero y al prójimo hasta el extremo (…).

Guardo con especial emoción el reciente momento de la beatificación de la Hermana Aguchita (…) el 7 de mayo de 2022. Allí recordé a las otras seis personas que también fueron asesinadas por aquellos terroristas y rezamos para que su sangre derramada en el mismo suelo, sangre como la de Abel, los uniese al coro de los que siguen al Cordero Vencedor entre los santos del paraíso.

En este tiempo sinodal que vive nuestra Iglesia invito también a renovar la pasión por Jesús, la pasión por su Evangelio, la pasión por su pueblo, pueblo santo de Dios, pidiendo a la nueva beata numerosas y santas vocaciones sacerdotales, religiosas y laicos comprometidos en la evangelización, en una Iglesia en salida y más sinodal.

Agradezco al profesor José Antonio Benito, director de la Comisión Bicentenario de la CEP, por el esfuerzo en compartirnos de modo accesible la vida de los santos, beatos y siervos de Dios del Perú. Les animo a su lectura y encomiendo a nuestra Virgen Santísima para que sigan sus huellas. Con mi bendición.


  • Título: Perú, tierra ensantada: Santos, beatos, siervos de Dios
  • Autor: José Antonio Benito
  • Edita: Conferencia Episcopal Peruana. Lima, 2022

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