Unas escuelas con corazón

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Escuelas de la Sagrada Familia
Escuelas de la Sagrada Familia creadas por Gaudí

Por Equipo pedagógico Ágora

En 1908 Antonio Gaudí edificó y creó una escuelita sufragada por él mismo en el terreno destinado en el futuro a la fachada de la Gloria para que los hijos de los obreros de la Sagrada Familia pudieran recibir atención escolar, así como los niños pobres de las inmediaciones.

Estaba dotado de tres aulas. Mosén Parés, párroco del templo, fue su primer director, y Gaudí se preocupó de manera muy cercana por la buena marcha de las actividades docentes, en las que se adoptaron las pedagogías de Andrés Manjón y María Montessori.

Llama poderosamente la atención la insignificancia de un edificio tan pequeño y de existencia efímera, junto al grandioso templo destinado a perdurar para siempre. Gaudí quería hacer bien todas las cosas, las grandes y las pequeñas. Desde la nave gigantesca del templo hasta el pequeño pomo de una puerta. El arquitecto de Dios estaba convencido de que lo bien hecho educa y de que no hay trabajo insignificante, por humilde que parezca, cuando se ofrece a Dios.

El pequeño edificio en planta baja y de superficies ondulantes, muestra una increíble simplicidad constructiva y, aunque debía tener una vida transitoria, se ha convertido en todo un símbolo de la arquitectura moderna. Cuando el famoso arquitecto Le Corbusier pasó por las obras de la Sagrada Familia en 1928, dos años después de la muerte de Gaudí, quedó impresionado por la genialidad estructural del pequeño edificio y de ello queda muestra fehaciente en sus bosquejos de la humilde escuelita tomados a vuelapluma.

Las Escuelas fueron arrasadas al inicio de la Guerra Civil, así como el taller de la obra, que fue destruido salvajemente. El edificio escolar se reconstruyó después y puede hoy contemplarse, aunque ha sido desplazado de su lugar original para no obstaculizar la construcción del templo.

Pero hay algo que no se conoce apenas en el diseño de esas escuelitas. José Manuel Almuzara ha dado a conocer el descubrimiento de su maestro Francesc de Paula Cardoner, continuador de Gaudí. Y es que el diseño en planta del edificio en realidad es el dibujo de un gran corazón en el que a su vez se funden otros tres; el de Jesús, el de María y el de José. ¿Qué mejor escuela que la escuela de Nazaret, ese triple corazón de amor, santidad y sabiduría que fue la Sagrada Familia? Gaudí, hizo una hermosa y profunda declaración de su fe en el diseño de una pequeña gran obra genial, del todo asombrosa.

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