Verdad y amor en la vida de Mayté Maldonado

La «Condesa» nos confiesa su apuesta por el «Gran Lío» del papa Francisco

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Mayté Maldonado
Mayté Maldonado

En vísperas del homenaje que Rollán —su villa natal— viene preparando, se organizó un encuentro familiar el pasado 29 de abril en la Residencia TOMAS MORALES de Salamanca, en la que participaron vecinos del pueblo, así como familiares y amigos. Comenzó con las palabras de bienvenida de la profesora Isabel Benito, quien resaltó el gozo del encuentro en «Salamanca que enhechiza la voluntad de venir a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado» como escribió Miguel de Cervantes. Presentó brevemente al comentarista, José Antonio Benito, y a Mayté Maldonado, la protagonista de una historia sorprendente, entrañable, aleccionadora, publicada en dos libros ya difundidos por todo el mundo: La condesa se confiesa (Las memorias de Mayte Maldonado) según se las contó a Luis R. González Argües, Editores Argües y Garzón, 2015, 317 pp.; y Apocalipsis 2021 (Ediciones Punto Rojo, 2021, 210 pp).

Mis palabras fueron para presentar su trayectoria vital desde su enigmático nacimiento en Rollán (Salamanca) hasta su plenitud actual en Puerto Rico. Sus libros nos recuerdan las confesiones de san Agustín, las del libro de la vida de santa Teresa de Jesús y las de Teresita (Historia de un alma, quien resumió su vida en tres verbos: Amar, sufrir y siempre sonreír). Me ha impactado la transparencia y veracidad del relato; eso sí, sin herir a nadie sino salvando lo salvable, tratándolo siempre con misericordia. Sorprende que aquella niña repudiada apenas conocida en el pueblo salmantino de Rollán termine siendo la reina de la canción española en Hispanoamérica, una vedette impactante en su tiempo, además de acabar amasando una impresionante fortuna y siendo una empresaria de primer nivel mundial.

Sin apenas instrucción, pues no era bien vista en la escuela, autodidacta cien por cien, una belleza natural evidente, fuerza de voluntad a prueba de balas, ambición colosal y una inteligencia emocional por encima de la media. Mayté nos relata con pelos y señales sus peripecias. Nos cuenta que ha dado varias veces la vuelta al mundo, hospedándose o vivido en espléndidas casas de La Moraleja madrileña, Miraflores de Lima, Río de Janeiro, Ciudad de México, Santiago de Chile, Bogotá, Las Vegas, Nueva York, Panamá (donde contó con la amistad del presidente Omar Torrijos) y desde hace más de treinta años en San Juan de Puerto Rico, en una casa nominada por ella como «El mausoleo». Durante su relación con el panameño Gilberto Arias, Mayté recorrió el mundo y las mansiones del Aga Khan en Cerdeña, de Onassis en la isla griega de Escorpio o el palacio londinense del príncipe Carlos.

Toda aquella vida de trabajo, lujo, ambición y desenfreno, narrada en la primera parte, se frenó el 5 de febrero de 1991, cuando le diagnosticaron cáncer de mama. Intervenida en la prestigiosa clínica Mayo de Minnesota, le extirparon los dos pechos en una exitosa operación. Ahí es cuando sufre un tremendo proceso de conversión espiritual después de ver la imagen de Jesús de Nazaret. En el encuentro tuvimos el contento de escuchar de viva voz su milagroso testimonio que relata en la página 208 del libro:

«Me acostaron otra vez en la cama, pero yo ya era otra persona. Sentía en mi interior que era una persona nueva, totalmente cambiada, invadida y poseída de una quietud interna y un gozo que jamás había experimentado. No queda rastro en mí de la amargura y la mala sangre que siempre me había envenenado el alma. Miraba el crucifijo que colgaba de la pared y se me inundaron los ojos de lágrimas. Gracias, Jesús, gracias —murmuraba suavemente— porque puedo sentir tu mano en este momento. Todavía siento esa mano mientras relato estas memorias y solo puedo decir gracias, gracias, gracias».

Desde ese momento decide centrar todos sus esfuerzos, celibato incluido, en seguir la estela de Jesucristo, en la Iglesia católica. Y, a través de su fundación Jesús de Nazaret, hasta ahora.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de brindar sus testimonios personales gracias a lo vivido en el pueblo o por lo leído en el libro. Se generó un animado y entrañable coloquio pues Mayté escuchó con delicada atención y contestó con generosidad desbordante consciente de la gracia que Jesús —amor de mi alma— le otorga.

Al hilo de una de las preguntas, glosó las ideas claves de su segundo libro, Apocalipsis 2021. Con fuerza denuncia el crimen ecológico: «estamos matando al planeta, que es nuestro hogar» (p.89), la «emigración, ya no hay lugar seguro en esta tierra» (p.104), la injusta pobreza que padecen tantos millones de seres humanos, evidenciada en la terrible hambruna. Son los terribles jinetes del apocalipsis del 2021 que galopan produciendo destrucción y muerte. Sin embargo, aún hay una opción para salvar el mundo. Es la que vivió en 1991 (p.120), cuando a punto de morir por el cáncer de mama, salió con vida de la operación y con una experiencia a lo san Pablo en Damasco o Ignacio de Loyola en Manresa, como de unos Ejercicios Espirituales o renovador retiro.

Ella se siente como la Magdalena arrepentida del Evangelio, la Teresa de Jesús convertida y, desde entonces, pone sus ojos en la belleza del amor que nunca le fallará, hasta llegó a pensar en ingresar en un monasterio. Sin embargo, en un proceso de discernimiento, bien aconsejada por sacerdotes, mantiene su dedicación al hijo de sus amores, sus nietos, y ya en Puerto Rico, con su fundación «Jesús de Nazaret» (p.139), ya en La Vega de Tirados (Salamanca) con temporadas de retiro, a orquestar todo un plan global, planetario para la mejora del mundo, con nuestro Señor Jesucristo como motor y el papa Francisco en el centro como líder.

En varios momentos nos compartió su deseo de encontrarse personalmente con el papa para exponerle su «santa» obsesión. Nuestra visionaria autora es consciente de que las personas más ricas del planeta ya son las principales donantes en el mundo actual, así lo manifiesta en sus cartas interpelantes dirigidas a Jeff Bezos, Elon Musk, Bernard Arnault, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Warren Buffet, Larry Ellison, Larry Page, Sergy Brin, Mukesh Ambani, Amancio Ortega y otros doce más (pp.153-188).

En el acto se obsequiaron los dos libros a los asistentes y se comunicó que los donativos tendrán como destino la restauración de la iglesia parroquial y la ermita-cementerio de Rollán. Todo culminó con una oración de acción de gracias y un rico aperitivo que, con buen sabor de boca, completó el buen ánimo brindado al corazón por el testimonio de nuestra ponente.

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