El legado espiritual de Abelardo de Armas

13
1972 Almendralejo
1972 Almendralejo

Por Jesús Amado

Sin duda, el legado por antonomasia de Abelardo fue su propia vida. Pero manifestaciones al exterior de sus vivencias más profundas fueron tanto sus escritos como sus intervenciones orales. Tesoro invaluable del que podemos y debemos aprovecharnos tanto cuantos hemos convivido con él, como cuantos no tuvieron la fortuna de conocerle personalmente. Sea, pues, esta la finalidad del presente artículo: dar a conocer lo que hasta el momento se ha recopilado de ese legado escrito y grabado de Abelardo.

Aportación escrita

De su época de pertenencia al Hogar del Empleado se conservan dos artículos que se publicaron en la revista Aún, órgano oficioso del Hogar. Esporádicamente envió algunos artículos a otros medios de difusión. Así, el año 1986, a la revista Familia Cristiana, y años antes —en 1976— un artículo titulado «¿Traicionando a la juventud?» en el diario ABC, artículo que reprodujo meses después como editorial un boletín de la Federación Española de Montaña.

Merecen mención especial sus aportaciones a la revista Estar. En su primera época (años 1966 a 1973) fueron artículos vivenciales, de anécdotas personales. Pero fue a partir de 1974 cuando la revista contó con una sección especial (Agua viva) a cargo de Abelardo. Colaboración que se prolongó hasta el año 2002, hasta completar un total de 169 artículos. Afortunadamente una recopilación de 137 de estas colaboraciones fue publicada el año 2005 en un libro con el mismo título: Agua viva.

Entre los años 1980 a 1991, al tiempo que Abelardo participaba en la Campaña de Marchas y Campamentos, fue redactando Impresiones, breves artículos que cada noche, al calor del fuego de campamento, se leían y comentaban en las marchas por la sierra madrileña. Una recopilación de estas impresiones fue publicada el año 2010 con el título de Santidad educadora.

Aunque de índole más privada, hemos de señalar las Cartas a los cruzados, entrañables circulares que cada año les remitía sobre todo con ocasión de su cumpleaños, agradeciendo así nuestras felicitaciones. Fue publicada esta recopilación en 2016 y agrupa 34 circulares, escritas entre los años 1967 y 1994.

Dentro de este apartado de su legado escrito hemos de considerar la profusa correspondencia epistolar que mantuvo con cruzados, militantes y colaboradores. Tesoro que, Dios mediante, trataremos de ir rescatando para su difusión. Mención especial merece la correspondencia que mantuvo con dos personas: un jesuita, el P. Segundo Llorente SJ (1907-1989) y una carmelita, la Hna. Anunciación de Santa Teresa (1943-2015).

Existen escritos inéditos, muy personales, entre los que hay que considerar tanto sus anotaciones en agendas y dietarios como otros escritos redactados para los miembros del instituto: Salida del Hogar (del Empleado); ¿También vosotros me dejaréis solo? Aleccionadoras experiencias; Historia de los Hogares de la Cruzada en Madrid.

Aportación oral

Las intervenciones orales de Abelardo son muy numerosas y, en gran parte, todavía inéditas. Han sido publicadas hasta el momento Rocas en el oleaje (1980), que recoge en su primer capítulo la transcripción de la conferencia que expuso en el Congreso Nacional del Apostolado de la Oración del año 1969, y que se difundió en disco de vinilo con el título Un seglar descubre la oración. El resto del libro está constituido por diversas conferencias, algunas de las cuales presentó como ponencias en los Congresos de Amigos de la Ciudad Católica.

Dos años después se publicó el librito Luces en la noche (1982) que recogía las alocuciones que dirigió Abelardo en las Vigilias de la Inmaculada celebradas en Madrid entre los años 1971 y 1980. Próximamente se publicarán las correspondientes a los años 1982 a 1995.

A lo largo de estos últimos años se han publicado diversos folletos, extrayendo reflexiones y meditaciones entresacadas de las intervenciones orales grabadas de Abelardo. Los tres primeros se centran en los momentos fuertes del año litúrgico, como indican sus títulos: Adviento-Navidad con Abelardo de Armas; Cuaresma y Semana Santa, y Tiempo Pascual. Los dos siguientes reflejan dos devociones entrañables: ¡Mirad a María! (Mes de mayo), y Cor Iesu (Mes de junio). Todos estos folletos van exponiendo reflexiones espirituales para cada uno de los días correspondientes.

A caballo entre uno y otro tipo de legado, hay que incluir la faceta de Abelardo como autor de letras de canciones de tipo espiritual que interpretaba con su maravillosa voz. Se han recogido en tres CD titulados Manos de Dios, Hijo del hombre y Flor escondida.

Si todo lo expuesto hasta aquí podría señalarse como aportaciones de Abelardo, hay que añadir al menos tres aportaciones sobre Abelardo. Una es el libro titulado Abelardo de Armas: Pasión educadora. Evangelizar educando (Ed. Encuentro, Madrid 2014). En él su autor, Abilio de Gregorio, con una admirable percepción va exponiendo al lector cuanto constituye el carisma y la interioridad de Abelardo. Otra, Abelardo, apóstol de la misericordia, reflexiones publicadas en los números 296-301 de la revista Estar por Bienvenido Gazapo, sobre el tema que fue central en su vida. Una tercera, pendiente de publicación —pero en fase conclusiva— será una completa biografía de Javier del Hoyo, que deseamos resulte tan atractiva como su anterior biografía sobre el P. Tomás Morales, SJ, Profeta de nuestro tiempo (Ed. Encuentro, mayo 2009).

Artículo anteriorAbelardo en nuestra familia
Artículo siguienteAbelardo de Armas: compañero de cordada