Gales

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Jóvenes en marcha, Gales
Jóvenes en marcha, Gales

Por Iván Mata

Nuestras vidas como cristianos son un conjunto de fases mediante las cuales vamos andando nuestro camino a la santidad, y este camino es totalmente distinto para cada persona. Durante este verano los jóvenes de la Milicia de Santa María han podido dar un paso en ese camino, y han experimentado, desde cerca, la misión que Cristo les ha llamado a seguir. Esta misión nos ha llevado a varios lugares del mundo, entre otros: Ceuta, Gales y Perú.

La Misión en Gales fue llevada a cabo por jóvenes de entre 14 y 18 años. La estancia constó de veinte días. El objetivo principal de esta misión era dar a conocer nuestra fe y adentrarnos en la belleza de la hermandad y del ecumenismo.

Para poder adquirir el verdadero significado del ecumenismo, hicimos multitud de actividades por los pueblos colindantes. Entre estas actividades realizamos festivales, musicales, visitas a residencias, turismo cultural, deporte, etc. Todas ellas, como se ha mencionado anteriormente, centradas en la evangelización y el conocimiento de nuestra propia Iglesia.

Una de las actividades más destacadas fue el «Spanish festival», donde nos dimos a conocer a nuestro pueblo, New Radnor, el cual, previamente, habíamos visitado casa por casa —con nuestras limitaciones lingüísticas— para invitarles a nuestra fiesta que estuvo repleta de música y comida auténticas españolas. Otra actividad destacada fue el partido de fútbol contra los inmigrantes en Coventry, donde pudimos conocer un poco más de cerca la vida de la gente que había dejado todo atrás para salir adelante. También cabe mencionar el tour por la catedral de Coventry, monumento de la paz, donde aprendimos la importancia del perdón, «Father Forgive», y donde tuvimos el privilegio de disfrutar de un encuentro de oración estilo Taizé, con diversas iglesias cristianas que hacen oración de alabanza mediante la música.

Tratamos con personas excepcionales, por ejemplo, el padre Michael, verdadero ejemplo misionero. Procedente de África, este sacerdote dominico ha dejado todo para traer la alegría del Señor a estos pueblos galeses. Su presencia en esta experiencia fue un regalo del Señor.

Finalmente es necesario mencionar la realización del musical De dioses y hombres, donde se intenta hacer un memorial en nombre de los monjes franceses que murieron mártires en un monasterio de Argelia el año 1996. Es un testimonio de cómo la convivencia con otras comunidades, como la musulmana, es posible, hasta que llegan los extremismos.

En cuanto a crecimiento personal nos llevamos una experiencia inolvidable en nuestros corazones. Gracias a esta vivencia hemos podido conocer una nueva cultura, un nuevo país, hemos podido convivir entre nosotros, hemos conocido nuevos dones, hemos afrontado miedos, palpado realidades internacionales (inmigración) y sobre todo hemos crecido, tanto espiritual como psicológicamente, adquiriendo madurez y responsabilidad ante los nuevos retos.

Sin duda estamos seguros de haber dejado nuestra huella en tierras galesas, al igual que ellos en nuestro corazón; solo esperamos que esta experiencia nos sirva para allanar una parte de este camino hacia la santidad, y, si estamos dispuestos, que también nos sirva para hacer misión en nuestro día a día.