Inmaculada, siempre joven

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Vigilia de la Inmaculada 2018
Vigilia de la Inmaculada 2018

María, esa chica joven que apenas rozaría los dieciséis cuando se encontró ante el mayor reto al que puede enfrentarse una persona, es un modelo perenne para los jóvenes. Y lo es especialmente en su advocación de Virgen Inmaculada.

Cada año, cuando se acerca el ocho de diciembre, todos los militantes de Santa María, sentimos vibrar nuestro corazón de una forma especial. Se acerca la gran fiesta de la Inmaculada y es hora de renovar nuestro «sí» a Dios por medio de su madre. Es hora de decir «hágase» como lo dijo ella. Es hora de hacer que el amor a la Madre se extienda a todos los corazones.

Para ello el padre Morales inventó la Campaña de la Inmaculada.

Este año el eje central de la campaña volvía a ser la organización de la Vigilia de la Inmaculada, y en especial la que a nosotros nos tocó organizar en la Basílica de María Auxiliadora, que llevan los Padres Salesianos. Para invitar a este acto desde el Movimiento de Santa María volvimos a organizar numerosas acciones, este año con algunas novedades.

Todo empezó con una «lluvia de ideas» en varias reuniones organizativas. ¿Qué podríamos hacer para que más jóvenes se acercasen a la Inmaculada? Obviamente salieron las campañas habituales de pegadas de carteles por las tiendas pero este año queríamos hacer algo diferente. Así que las ideas empezaron a lanzarse, más o menos realizables, más o menos peregrinas. Que de eso se trata, de soñar con hacer cosas grandes por la Inmaculada.

Como todo esto es de Dios, sabíamos que necesitábamos oraciones. Así que pedimos a las Madres Carmelitas y otras religiosas contemplativas que se uniesen a nosotros en la oración. Con esta retaguardia orante ya podíamos empezar a organizarnos.

Estaba claro que lo primero era sostener y potenciar la campaña ya habitual. Las estaciones del metro y de marquesinas de los autobuses estaban ya llenas de carteles con el bello diseño del cartel realizado por José Miguel de la Peña. Ahora nos quedaba a nosotros el esfuerzo de pegar carteles por las tiendas, y de repartir octavillas por las calles. A ello dedicamos un sábado por la mañana recorriendo las céntricas calles madrileñas.

Pero sentíamos que había que hacer presente también a la Virgen en nuestros ambientes. ¿Por qué no en la Universidad? Los militantes más mayores se pusieron de acuerdo y propusieron poner carteles el mismo día en todos los campus universitarios. Es interesante ver cómo el rostro de la Virgen aparece en medio de tantos carteles y tablones de anuncios en los que normalmente no se ve nada parecido. Resultó una iniciativa emocionante en la que se implicaron amigos y conocidos.

Otra de las ideas a retomar fue la «bicicletada» por las calles de Madrid, con carteles de la Vigilia colgando, y parándose en los lugares más emblemáticos para invitar a las personas que nos encontrásemos. Era algo que habíamos realizado el año anterior y que resultó muy bien. Así que pensamos en repetirlo. Una docena de aguerridos ciclistas recorrieron las calles de la ciudad llevando el rostro de nuestra Madre literalmente a sus espaldas.

Algo que también comenzamos el curso pasado y que este año hemos retomado es la aplicación para móvil de la Campaña que han preparado desde los cruzados y militantes de Navarra. En esta era digital, para muchos, especialmente los más jóvenes, tener en el móvil, a un click, toda la información, textos, motivaciones y propósitos para vivir cada día de la Campaña, es sin duda algo que nos permite vivir mejor la preparación del día de la Inmaculada.

Aunque sin duda, la idea más novedosa de este año fue el «Torneo de la Reina» que celebramos el seis de diciembre, a dos días de la fiesta. La Reina, obviamente, era la Virgen. Y el torneo de fútbol era un pretexto para hablar de ella, para invitar a jóvenes a participar en la Vigilia. El padre Alfonso Urbiola presidió la misa inaugural de una jornada llena de deporte, juventud, y ¡cómo no!, de amor a la madre.

Estas son las iniciativas que salieron adelante. También quedaron en el tintero otras que habrá que retomar en años sucesivos. Por ejemplo, la comunicación por mensajes con propósitos para cada día acordándonos de la Inmaculada y lo que había hecho por nosotros. O el día de familia en el que los más pequeños debían pintar un cartel, que sí pudimos hacer el año pasado y éste no conseguimos realizar. O el cartel puesto y fotografiado en todos los monumentos y lugares emblemáticos de la ciudad. Volveremos sobre todo ello el año que viene.

Lo más importante es que todos nosotros, el Movimiento de Santa María en pleno, nos pusimos en marcha para llevar el amor de la Virgen a todos nuestros compañeros. Principalmente en esa charla personal, alma a alma, como le gustaba decir al padre Morales, que no se ve tanto, pero que es el apostolado más eficaz.

Todo ello nos preparó para vivir un día de la Inmaculada intenso, y lleno de emoción, dando un paso adelante en nuestro compromiso con la Virgen.

El corazón ya venía caldeado por un mes pleno de trabajos, sueños e ilusiones. Eso que llamamos la Campaña de la Inmaculada, y que saca las mejores energías de nuestro corazón para trabajar por la Virgen.

¡Ella se lo merece todo!