La forma de mirar

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Según lo veas.
Según lo veas. Ilustración: J. Miral

Sea cual sea el negocio, la profesión, el oficio, o las circunstancias, nuestra actitud mental es la que determinará el éxito o fracaso.

—Orison Swett Marden—

Me enviaron esta curiosa poesía que según se lea, de arriba abajo o de abajo arriba, da dos perspectivas diferentes, se obtiene una visión pesimista u optimista de la situación.

Esta situación es insuperable,
es absurdo pensar que
vamos a salir de esto.
Tenemos que rendirnos y dejar de luchar,
se equivocan quienes creen que
todo este esfuerzo merecerá la pena.

Si leemos los textos de arriba abajo el mensaje que nos transmite es pesimista, nos deja mal cuerpo y un estado anímico negativo. En cambio, al leerlo de abajo arriba, el mensaje es diametralmente opuesto, es positivo, nos anima a ser constructivos, a valorar lo que tenemos, a luchar por lo que deseamos, a ponernos las gafas color esperanza.

Todos tenemos problemas, eso es incuestionable: problemas de salud, laborales, afectivos…, todo el mundo tiene que enfrentarse, en algún momento de su vida, a retos y dificultades. Incluso aquellos que pensamos que disfrutan de una vida extraordinariamente fácil, tienen sus cuestas arriba.

Y estas «piedras del camino» también las sufren las personas optimistas. También ellos han de lidiar con innumerables retos, dificultades y desafíos, pero la gran diferencia con los pesimistas es que jamás permiten que sus problemas los superen o escondan una justificación para no dar lo mejor de ellos mismos, porque son capaces de ver más allá del problema.

Los optimistas han adquirido la habilidad de entender el pasado, el presente y el futuro con tintes constructivos y de felicidad. Ellos archivan el pasado como un conjunto de experiencias de las que aprender y extraer numerosas lecciones de cara a ser más efectivos en el futuro. El presente lo ven como una oportunidad de ir generando impactos positivos que repercutirán en su futuro. Y, sobre todo, ven el futuro lleno de oportunidades de crecimiento, lo cual los entusiasma mientras van avanzando en el camino de la vida.

Los pesimistas por el contrario suelen ver su futuro en relación a cómo ha sido su pasado y se crean una mentalidad y un estado emocional deprimente, egoísta, demoledor.

Es evidente que siempre hay más de una forma de ver las cosas, que en la forma de mirar está la magia de la vida y que a cada uno nos toca escoger qué mirada preferimos que nos acompañe; por eso tenemos que tener muy presente que lo importante no es lo que se ve, sino la forma de mirar.

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