Misericordias Domini in aeternum cantabo

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Venerable padre Morales
Venerable padre Morales

Por José Javier Lasunción

La celebración de acción de gracias por la declaración de Venerable del P. Tomás Morales el día 9 de diciembre en Madrid, ha sido una excelente ocasión para reunir a todo el Movimiento de Santa María y a todas las instituciones que el Padre fundó. Una fiesta de acción de gracias con un triple componente: Fiesta de familia, fiesta eclesial y fiesta en salida.

Fiesta de familia ciertamente, porque el Padre ha reunido a sus hijos, de las distintas regiones españolas, europeas y americanas, quienes, encabezados por los Directores Generales de Cruzados y Cruzadas de Santa María, José Luis Acebes y Lydia Jiménez, han actualizado la memoria de los bienes que a través del P. Morales y su carisma y espiritualidad han recibido.

En un acto emotivo celebrado por la mañana en el salón de la Fundación Pablo VI, la postuladora de la causa de canonización, Mª Victoria Hernández, resumió el proceso de 17 años de estudio y presentación de la vida y escritos del Padre (en 27 volúmenes) ante la autoridad eclesial, que ha culminado con este reconocimiento de la heroicidad de sus virtudes y consiguiente declaración de Venerable.

También se presentaron diversas iniciativas de difusión de los escritos del Padre Morales.

En primer lugar, Javier del Hoyo, su primer biógrafo, anticipó los contenidos de la edición crítica de Génesis y desenvolvimiento de un gran ideal, la que puede considerarse su obra escrita más antigua, que en esta publicación va complementada con otros documentos menores de la misma época. En conjunto se expone la reflexión del P. Morales sobre el nacimiento del Instituto Secular Cruzados de Santa María en el Hogar del Empleado.

Por su parte, las Cruzadas presentaron las recién salidas de imprenta traducciones a cinco idiomas (francés, italiano, alemán, inglés y polaco) de Forja de hombres, el primer «best-seller» de la bibliografía de Morales.

La celebración fue sobre todo una fiesta eclesial porque reunió, junto a los «herederos» del Padre, a obispos y sacerdotes y a muchos representantes de institutos seculares que se sumaron a nuestra alegría.

Por la tarde se desarrolló el acto central de la celebración en la catedral de la Almudena, con la Eucaristía presidida por el cardenal D. Carlos Osoro, acompañado del Sr. Nuncio y otros obispos y un centenar de sacerdotes. En ese marco solemne Lydia Jiménez leyó el decreto romano que proclama Venerable al Padre Morales y, al final de la misa, se nos anunció una noticia grata e inesperada: la apertura desde esa fecha —y durante un año— del Jubileo del P. Morales.

Finalmente, y no menos importante, fue una fiesta en salida: Desde sus inicios, tanto José Luis Acebes como Lydia Jiménez, garantes de la continuidad de la doctrina y espiritualidad del Padre, nos invitaron a hacer visible en los hijos, en nuestra propia vida, la vigencia de la doctrina y santidad que la Iglesia acaba de reconocer en el Padre. Por su parte, el cardenal Carlos Osoro apeló, en varias ocasiones, a la labor de promoción y formación del laicado como característica peculiar del Padre, una acción que debemos prolongar y actualizar.

En suma, y recapitulando un consejo que hizo a Lydia el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, ahora nos toca: releer al P. Morales, imitar sus virtudes y difundir su devoción para alcanzar la gracia del milagro que permita beatificarle.