Vivir con cáncer. Dios me trata bien

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Vicente y José Javier
Vicente y José Javier

Por Vicente Guillén López

Hola amigos de Estar. Me pide el director de la revista que os cuente mi experiencia de cómo vivo mi vida con un cáncer. Voy a intentarlo retomando una especie de diario que voy haciendo.

Me llamo Vicente Guillén y soy lo que podríamos llamar un militante —cruzado de los de siempre. De hecho, esta Inmaculada cumpliré los 50 años de mis primeros compromisos.

Empezaré por deciros que en el 2017 yo estaba de jubilado en Arequipa, Perú. Digo lo de jubilado porque es esencial. Antes yo era un profesor que en sus ratos libres hacía cosas de Dios, incluidas las apostólicas. Lo de trabajar también eran cosas de Dios, pero me entendéis. Cuando me jubilé cambió una parte importante del panorama. Me fui de voluntario —apóstol de la Milicia de Santa María— a Perú. A principios de marzo del 2017, me vine para España pues tenía algunos desarreglos fisiológicos.

6 abril 2017, parte médico: Hay tumor

Vine a España a ver a la familia, a los amigos y a una revisión médica. Me dijeron que tenía un tumor en la vejiga y me operarían el Miércoles Santo en una clínica de Pamplona. Era una cosa sencilla. Extraerme células para una biopsia y saber exactamente lo que se tiene.

Y Dios, ¿qué? Estoy encantado de cómo me trata. Pido que ocurra lo de mayor gloria para Él, que eso es lo importante, y además coincide con el mayor bien para mí y para los demás.

Lunes de Pascua 17 abril 2017: viva la amistad, uno de los reflejos de la divinidad

El Miércoles Santo me hicieron la intervención quirúrgica. La anestesia ha sido epidural.

En estos días ha estado conmigo casi a todas las horas mi hermano Manuel. El miércoles me dieron el resultado: tumor maligno del tipo T2.

Al creyente todo le sucede para su bien (san Pablo)

¿Y si no eres creyente, todo te sucede para mal? Esa no es la conclusión lógica de la frase. En pura lógica, la negación del primer dato «para el creyente» conlleva que no se sabe nada de la conclusión.

Creo que la forma buena de interpretarlo es decir que el creyente, mediante la fe, puede enfocar todas las cosas que le pasan para conseguir un bien de ellas y mi cáncer de vejiga lo puedo enfocar para mi bien.

8 mayo 2017, centenario de Fátima: Reporte

Hoy me hicieron la primera sesión de quimioterapia. Cinco horas sentado en un sofá cómodo y con posibilidad de ir al servicio. La primera y la última hora fue ponerme 1+1 litro de suero para obligar a los riñones a funcionar y las otras tres horas para irme poniendo suero con diversas medicinas para evitar las reacciones adversas.

Josemari Echeverri nos llevó y nos trajo a José Antonio Benito y a mí. José Antonio se pasó todo el tiempo conmigo, dándome conversación, rosario y otros ratos de silencio, incluido el silencio del sistema nervioso central, con ronquidos incluidos. Muy bien. Ahora estoy por la tarde y no noto más efecto adverso que un leve atontamiento.

Así se fue prolongando el tratamiento durante varias semanas.

Moraleja: ¡qué bien se está en la Cruzada! aunque a veces me parezca que estoy representando la película «Con la muerte en los talones».

Parte médico 21 junio

Yo estoy como la manzana: aparentemente muy bien, y por dentro, con gusanito. Pero no sé cómo es de grande ni de tragón. Sí que deja restos, pues de vez en cuando orino sangre. Yo me encuentro, casi, como si fuese joven, y hasta he engordado. El día 21 no me dieron quimio y me la dieron al próximo y a mediados de julio. Al acabar las fiestas de san Fermín, me hicieron un TAC para ver cómo va el gusanito.

Por esos días estuve en Burgos, donde pasé la mitad de mi vida. Me dedico a ver a los amigos.

10 octubre 2017: Salud

Ayer día 10, por la tarde, Josemari me llevó del hospital a casa. Llegamos a eso de las tres de la tarde. Poco a poco voy mejorando. Como sabéis, me han quitado la vejiga y la próstata. Ahora el orín sale por un estoma, una especie de pezón hecho de mi intestino delgado que lo echa fuera del cuerpo de forma continua. Ahí se pega a la piel del vientre una bolsa y se queda en ella. Para vaciarla, se le quita un tapón y se echa al retrete. Todo bien.

Como dije, me han operado en una de las mejores clínicas de España, en la que tiene la Universidad de Navarra. Llegué aquí de rebote con mi seguro de ser funcionario jubilado y estoy encantado del regalo que me hizo Dios. La operación y la recuperación ha sido sin ningún problema y de hecho he tardado menos de lo previsto en reponerme: nueve días.

El problema está en que los oncólogos piensan que es mejor asegurarse y atacar la zona de alrededor por si hubiese quedado algo cancerígeno. Eso se hace con un mes de radiación. Del 1 noviembre a la Inmaculada.

25 febrero 2018

Vivo en Pamplona en descanso físico y psicológico. Como ya me siento bien y soy cruzado, me estoy dedicando a afilar la lanza y a dar de comer al caballo para prepararme para la próxima aventura. A que me digan a qué dragón hay que atacar para rescatar a alguna bella princesa. Es una metáfora para decir que me encuentro bien y dispuesto a ir donde me digan. Todavía no me han dicho nada, ni siquiera aproximaciones.

26 junio 2018: Cuatro metástasis

En la revisión de finales de mayo descubrieron que tengo cuatro metástasis en sendos ganglios linfáticos. Su cura es un poco más difícil que la del cáncer anterior y en principio dura unos dos años. El tratamiento actual se llama inmunoterapia.

2 agosto de 2018: Dios me trata bien

El informe médico ha variado poco. Se trata de una guerra larga, de desgaste, y entre medias aparecen diversas escaramuzas.

Una cosa tengo clara: Dios me trata muy bien por historia y porque me quiere; además me hace un regalo mucho mayor: estoy contento y feliz a pesar de los contratiempos biológicos. Dicen que esto en religión se llama consolación. ¿Y si llega la desolación? Lo tengo claro: el Señor es mi pastor, nada me falta. Si me regaló a su madre, me regalará todo lo que me sea conveniente para aguantar el golpe.


Nota de la redacción: cuando se realizaban las pruebas de imprenta de este número, nos llegó la noticia de la muerte de Vicente, el 16 de septiembre. Ya está en la casa del Padre. En el próximo número reseñaremos su vida que, a nosotros, nos parece ejemplar.